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NIS: Corea del Norte podría realizar su 7ª prueba nuclear entre el 16 de octubre y el 7 de noviembre

28/09/2022 22:36 replay time02:21

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Seúl, 28 de septiembre (Yonhap) -- Corea del Norte ha lanzado, este miércoles, dos misiles balísticos de corto alcance (SRBM, según sus siglas en inglés) hacia el mar del Este, aumentando las tensiones en medio de un ejercicio naval conjunto entre Corea del Sur y Estados Unidos en curso, que involucra un portaaviones estadounidense.

El Estado Mayor Conjunto (JCS) surcoreano dijo que detectó los lanzamientos, producidos en el área de Sunan, en Pyongyang, entre las 6:10 p.m. y 6:20 p.m., y que los misiles volaron unos 360 kilómetros, a una altitud máxima de unos 30 kilómetros y a una velocidad máxima de Mach 6.

El Ejército surcoreano no ofreció mayores detalles, diciendo que las autoridades de inteligencia de Corea del Sur y EE. UU. se encuentran realizando un análisis detallado para verificar los pormenores de los misiles.

Los lanzamientos de este miércoles se producen solo tres días después de que Corea del Norte disparara un misil SRBM hacia el mar del Este.

El general Kim Seung-kyum, jefe del JCS surcoreano, y el general Paul LaCamera, comandante del Comando de Fuerzas Combinadas (CFC) de Corea del Sur y EE. UU., sostuvieron diálogos virtuales sobre los lanzamientos y reafirmaron su compromiso para consolidar aún más una postura de defensa conjunta contra "toda" amenaza y provocaciones norcoreanas, según el JCS.

En un mensaje de texto enviado a los periodistas, el Ejército dijo que tales actos provocadores norcoreanos reforzarán aún más las capacidades de disuasión y de respuesta de la alianza Corea del Sur-EE. UU., y solo profundizarán el aislamiento de Corea del Norte de la comunidad internacional.

El JCS también condenó los lanzamientos como un acto de "provocación importante" que socava la paz y seguridad de la península coreana, así como de la comunidad internacional, y como una clara violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

El Ejército mantendrá una firme postura de defensa, basada en las capacidades para responder, abrumadoramente, a toda amenaza norcoreana, mientras rastrea y monitoriza los movimientos pertinentes en estrecha coordinación con Washington, en los preparativos contra posibles provocaciones norcoreanas.

El Consejo de Seguridad Nacional (NSC) de la oficina presidencial de Corea del Sur condenó enérgicamente los lanzamientos como repetidas violaciones de las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y afirmó su intención de fortalecer la postura de defensa combinada de los aliados.

El asesor de seguridad nacional, Kim Sung-han, presidió una reunión de emergencia del NSC un corto tiempo después de que Pyongyang lanzara los misiles, dijo la oficina presidencial.

El presidente Yoon Suk-yeol también fue informado sobre los lanzamientos.

Kim Gunn, representante especial de Corea del Sur para los asuntos de paz y seguridad de la península coreana sostuvo conversaciones telefónicas, por separado, con sus homólogos de EE. UU. y Japón, Sung Kim y Takehiro Funakoshi, respectivamente. Condenaron el lanzamiento de los misiles y estuvieron de acuerdo en continuar reforzando la cooperación bilateral y trilateral.

Fuentes informadas dijeron que los dos SRBM parecían haber sido lanzados desde lanzadores móviles.

Las autoridades militares están evaluando la posibilidad de se hayan movilizado misiles KN-23, basados en los misiles balísticos móviles Iskander de Rusia, para los lanzamientos. El misil KN-23 es conocido por emplear una maniobra de ascenso durante el vuelo, una técnica diseñada para evitar ser interceptado y que complica los esfuerzos antimisiles de Corea del Sur.

El último alarde militarista ocurre mientras la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, planea visitar Seúl, el jueves, y los aliados están llevando a cabo un ejercicio naval conjunto, que involucra al portaaviones estadounidense de propulsión nuclear USS Ronald Reagan, en el mar del Este.

El portaaviones, uno de los bastiones del poderío naval de EE. UU., llegó al país el viernes de la semana pasada, para participar en el primer ejercicio naval combinado en la península coreana en cinco años. Las maniobras, de cuatro días de duración, se extenderán hasta el jueves.

Los aliados han elevado la coordinación para la seguridad, en medio de preocupaciones de que el recalcitrante régimen pueda llevar a cabo actos provocadores, como una prueba nuclear o el ensayo de un misil balístico de lanzamiento submarino (SLBM).

paola@yna.co.kr

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