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Corea del Sur y EE. UU sostienen su reunión anual de defensa en Seúl

15/11/2019 10:39 replay time03:07

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Seúl, 15 de noviembre (Yonhap) -- Corea del Sur y Estados Unidos han iniciado sus diálogos anuales de defensa, este viernes, en Seúl, en los que abordarán temas complicados, tales como la pronta expiración de un pacto de intercambio de inteligencia entre Seúl y Tokio y las negociaciones sobre el reparto de los gastos para el mantenimiento de las tropas estadounidenses en la península coreana.

El ministro de Defensa surcoreano, Jeong Kyeong-doo, y el secretario de Defensa estadounidense, Mark Esper, están sosteniendo la 51ª Reunión Consultiva de Seguridad (SCM, según sus siglas en inglés) para discutir a fondo sobre varios temas de seguridad pendientes, según dijo el Ministerio de Defensa de Corea del Sur en un comunicado.

Aún no se han dado a conocer los detalles de sus discusiones.

Las principales cuestiones en la agenda incluyen la situación de seguridad en la península coreana, junto con la transferencia, sujeta a condiciones, de Washington a Seúl, del control operativo (OPCON) en tiempos de guerra de las tropas surcoreanas.

Jeong y Esper planean celebrar esta tarde una conferencia de prensa conjunta.

A la reunión asistirán funcionarios de alto rango de ambos países, incluidos el general Park Han-ki, jefe del Estado Mayor Conjunto (JCS) surcoreano; el general Choi Byung-hyuk, vicecomandante del Comando de Fuerzas Combinadas de los dos aliados; el general Mark Milley, jefe del JCS estadounidense; el general Robert Abrams, comandante de las Fuerzas Armadas Estadounidenses en Corea del Sur (USFK); el almirante Phil Davidson, comandante del Comando Indo-Pacífico de EE. UU.; Harry Harris, embajador de EE. UU. ante Corea del Sur; y Marc Knapper, subsecretario de Estado adjunto de EE. UU. para Corea y Japón.

La reunión de este año se destaca por llevarse a cabo justo una semana antes de que entre en vigor, el 23 de noviembre, la decisión previa de Corea del Sur de terminar el Acuerdo General sobre la Seguridad de la Información Militar (GSOMIA) entre Seúl y Tokio.

Corea del Sur anunció su decisión en agosto, en respuesta a las nuevas sanciones de exportación impuestas por Tokio, consideradas como una represalia política por las sentencias del Tribunal Supremo de Corea del Sur, del año pasado, que ordenaron a las empresas niponas compensar a las víctimas del trabajo forzado en tiempos de guerra.

Estados Unidos ha instado a la renovación del GSOMIA al considerarlo una plataforma clave de cooperación trilateral entre EE. UU. y sus dos aliados asiáticos, frente a las amenazas contra la seguridad que representan Corea del Norte y una China asertiva, que ha profundizado sus lazos de defensa con Rusia.

Corea del Sur ha mantenido su postura de que cualquier reconsideración sería posible solo cuando Japón cambie primero su posicionamiento.

Esper declaró a la prensa, el miércoles, durante su viaje a Seúl, que es necesario que se mantenga el GSOMIA, dado que es fundamental compartir inteligencia, particularmente de manera oportuna, con respecto a cualquier tipo de acciones de Corea del Norte, según fue citado en una transcripción del Pentágono.

Se espera que el jefe del Pentágono también presione a Corea del Sur para que aumente su contribución en los gastos compartidos con EE. UU. para el mantenimiento de los 28.500 soldados estadounidenses estacionados en la península coreana.

Las negociaciones entre los aliados para renovar el acuerdo del reparto de gastos están en curso. Según reportes, EE. UU. quiere que su aliado pague 5.000 millones de dólares el próximo año, un aumento de más de cinco veces en comparación con el monto de este año. Bajo el acuerdo actual, válido hasta fin de año, Corea del Sur acordó pagar 870 millones de dólares al año.

Durante su plática con la prensa, Esper dijo que Estados Unidos está buscando un aumento considerable en las contribuciones de Seúl, sin dar detalles sobre la cifra exacta.

Por otro lado, se espera que ambas partes discutan los detalles sobre los ejercicios militares conjuntos que planean llevar a cabo de manera reducida en los próximos días del mes, después de que, el año pasado, suspendieran los ejercicios a gran escala Vigilant Ace para impulsar las negociaciones diplomáticas con Corea del Norte.

Sin embargo, el Norte ha seguido protestando con indignación sobre los próximos ejercicios, mientras que el órgano más poderoso del país, el Comité de Asuntos de Estado de Corea del Norte, advirtió sobre una "mayor amenaza" para Estados Unidos en caso de que los ejercicios se lleven a cabo como están previstos.

En su camino a Seúl, Esper insinuó que los ejercicios podrían ser modificados con base en los requerimientos diplomáticos.

En cuanto a la transferencia del OPCON de Washington a Seúl, los ministros evaluarán los resultados de la prueba de capacidad operativa inicial (IOC), que fue realizada por los aliados durante su ejercicio conjunto en agosto. El ejercicio se llevó a cabo para verificar si Seúl se encuentra en vías de satisfacer las condiciones para la transición.

Las condiciones para la transferencia son: la capacidad de Seúl para encabezar el mecanismo de defensa combinado de los aliados, su capacidad para respuestas iniciales a las amenazas nucleares y de misiles de Corea del Norte, y un ambiente de seguridad estable en la península y la región.

El ministerio de Defensa surcoreano dijo que ambas partes discutirán sobre la fecha para llevar a cabo una prueba de capacidad operativa plena (FOC) y discutir la agenda para su preparación.

felicidades@yna.co.kr

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