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(2ª AMPLIACIÓN) El BOK eleva la TPM por preocupaciones sobre el aumento de la inflación más rápido en 14 años

Últimas noticias 26/05/2022 11:43
La foto, proporcionada por el BOK, muestra a su gobernador, Rhee Chang-yong, presidiendo una reunión para la fijación del tipo de interés, celebrada, el 26 de mayo de 2022, en en el BOK, en Seúl. (Prohibida su reventa y archivo)

Seúl, 26 de mayo (Yonhap) -- El Banco de Corea (BOK, según sus siglas en inglés) ha elevado, este jueves, la tasa de política monetaria (TPM) en 0,25 puntos porcentuales, a medida que pronosticó que la inflación en 2022 alcanzará el nivel más alto en 14 años, en medio de los crecientes precios del petróleo y las materias primas.

Tal como se esperaba, el Comité de Política Monetaria del BOK votó a favor de elevar, al 1,75 por ciento, la tasa de referencia de interés para recompras a siete días, en una reunión para la fijación del tipo de interés celebrada este jueves por la mañana, según el banco central surcoreano.

Este supuso el tercer aumento de este año, tras la subida de 0,25 puntos porcentuales en enero y abril, respectivamente.

También representó el quinto aumento desde agosto del año pasado, tras mantener los costos de endeudamiento en mínimos históricos por unos dos años, para reforzar la economía afectada por la pandemia.

En una decisión tomada por separado, el BOK revisó al alza su pronóstico de inflación para este año, hasta un 4,5 por ciento, frente al 3,1 por ciento pronosticado hace tres meses. El pronóstico, si resulta ser cierto, podría ser el crecimiento de precios más rápido desde 2008, cuando los precios aumentaron un 4,7 por ciento.

Mientras tanto, el pronóstico de crecimiento económico del BOK fue revisado a la baja, al 2,7 por ciento, en comparación con el 3 por ciento estimado tres meses antes.

El aumento de la TPM de este jueves se produjo a medida que el país lucha contra una inflación elevada, impulsada por los crecientes precios del petróleo, la energía y otras materias primas, en medio de la prolongada guerra entre Ucrania y Rusia, que ha exacerbado las interrupciones de la cadena mundial de suministro.

Los precios al consumidor de Corea del Sur, un importante indicador de la inflación, aumentaron un 4,8 por ciento interanual en abril, lo que supuso la subida más rápida desde octubre de 2008.

El pronóstico de inflación también se elevó hasta el 3,3 por ciento, en mayo, lo que representa el mayor nivel desde octubre de 2012. Un aumento de la inflación esperada podría incrementar la demanda de salarios y la presión al alza sobre la inflación.

El primer viceministro de Economía y Finanzas surcoreano, Bang Ki-sun, planteó, previamente, la posibilidad de que los precios al consumidor suban más de un 5 por ciento este mes.

El BOK ha subrayado que su máxima prioridad es mantener la inflación controlada antes de que salga fuera de control, aunque se mantiene cauteloso sobre que el aumento de los costos de endeudamiento pueda poner freno a la economía.

La economía de Corea del Sur ha estado en vías de recuperación gracias a las fuertes exportaciones, y están creciendo las expectativas sobre un aumento del consumo gracias al reciente alivio de las normas de distanciamiento social, en medio de una desaceleración de las infecciones por coronavirus.

Sin embargo, a medida que la economía se enfrenta a una creciente incertidumbre a nivel local y mundial, se teme que un aumento de los costos de endeudamiento socave el crecimiento económico y posiblemente cause una recesión económica.

El banco central también ha estado bajo presión para elevar su tasa, ya que la Reserva Federal de EE. UU. (Fed) ha subido su tasa de interés en 0,5 puntos porcentuales, a principios de este mes, dejándola entre el 0,75 y el 1 por ciento, y ha insinuado más aumentos en el futuro, como parte del endurecimiento de la política monetaria para domar la inflación descontrolada.

La postura de línea dura de la política monetaria de la Fed ha generado preocupaciones en Corea del Sur sobre que el diferencial de los costos de endeudamiento entre los dos países podría revertirse en los próximos meses, desencadenar una fuga masiva de capitales de Corea del Sur y depreciar, aún más, la moneda local frente al dólar.

Una moneda débil podría aumentar la presión inflacionaria ascendente, al encarecer las importaciones.

El gobernador del BOK, Rhee Chang-yong, dijo, recientemente, que no se debe descartar la posibilidad de un gran aumento de la TPM para Corea del Sur si persisten los problemas de inflación.

hana@yna.co.kr

(FIN)

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