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El KDI recorta la perspectiva de crecimiento para 2022 al 2,8 por ciento y sube la de la inflación al 4,2 por ciento

Economía 18/05/2022 12:00
La foto de archivo, tomada el 11 de mayo de 2022, muestra contenedores apilados en un puerto de la ciudad de Busan, en el sudeste de Corea del Sur.

Seúl, 18 de mayo (Yonhap) -- El Instituto de Desarrollo de Corea del Sur (KDI, según sus siglas en inglés) ha recortado, este miércoles, su pronóstico de crecimiento de la economía de Corea del Sur para 2022, al margen del 2 por ciento, al tiempo que ha elevado drásticamente su perspectiva de inflación, a más del 4 por ciento, en medio de una mayor incertidumbre económica.

El grupo de expertos estatal redujo su estimación de crecimiento, de este año, para la cuarta economía de Asia, al 2,8 por ciento, frente a su estimación previa del 3 por ciento, realizada en noviembre.

El KDI elevó su perspectiva de inflación del 1,7 al 4,2 por ciento, ya que los precios energéticos y de los alimentos siguen siendo altos, en medio de la prolongada guerra entre Rusia y Ucrania.

El último pronóstico del KDI es mayor que la estimación del 2,5 por ciento del Fondo Monetario Internacional (FMI). En su último cálculo, en febrero, el Banco de Corea (BOK) estimó un crecimiento económico del 3 por ciento.

El grupo de expertos pronosticó que el crecimiento económico se desacelerará, al 2,3 por ciento, el próximo año. Prevé que la inflación será del 2,2 por ciento, en 2023, lo cual estaría cerca del objetivo, del 2 por ciento, del BOK.

Las perspectivas revisadas se produjeron debido a que las preocupaciones sobre una estanflación, una combinación de desaceleración del crecimiento y alta inflación, aumentaron en medio de la crisis de Ucrania y las enérgicas alzas del tipo de interés de referencia de la Reserva Federal de EE. UU. (Fed).

El KDI dijo que la revisión bajista tuvo en cuenta el mediocre gasto privado del primer trimestre, en medio de una subida en los casos de COVID-19 y un incremento de los costos de importación, impulsado por el aumento de los precios del combustible.

Jung Kyu-chul, un economista jefe del KDI, dijo, a los periodistas, que los aumentos de la tasa de política monetaria (TPM) por parte de Corea del Sur y EE. UU. representan riesgos económicos bajistas, mientras las exportaciones podrían verse afectadas negativamente debido al empeoramiento de las condiciones económicas externas.

Se prevé que las exportaciones, que representan la mitad de la economía surcoreana, crezcan un 5,1 por ciento, este año, lo que supone una fuerte desaceleración frente al 9,9 por ciento del año pasado, ya que la demanda externa probablemente disminuirá, en medio de la incertidumbre económica mundial.

Se prevé que el gasto privado crezca un 3,7 por ciento este año, lo cual sería similar a la subida interanual del 3,6 por ciento de 2021.

El gasto del consumidor cayó un 0,5 por ciento intertrimestral, en el primer trimestre, debido a la rápida propagación de la variante ómicron. Sin embargo, se espera que el gasto privado se recupere este año, ya que es probable que el levantamiento de casi todas las restricciones antivirus estimule el consumo, señaló el KDI.

Mientras tanto, la inversión en infraestructura podría contraerse un 4 por ciento, en 2022, debido, en gran parte, a la reducción de las inversiones por parte de la industria de semiconductores.

El KDI dijo que, a pesar de los riesgos económicos externos, se espera que la economía de Corea del Sur extienda su ímpetu moderado de recuperación.

Señaló que se prevé que el gasto del consumidor sea el principal impulsor del crecimiento económico de Corea del Sur en el futuro, ya que el crecimiento de las exportaciones probablemente se ralentizará.

El KDI dijo que los principales riesgos económicos a la baja incluyen la prolongación de los trastornos de la cadena mundial de suministro y la desaceleración económica de China, causada por los estrictos bloqueos en las ciudades principales por el COVID-19.

La alta inflación ha sido un gran problema para los formuladores de políticas surcoreanos, ya que los precios al consumidor han estado bajo presión alcista, en medio de los altos costos energéticos y el repunte de la demanda tras la pandemia.

Los precios al consumidor de Corea del Sur se dispararon un 4,8 por ciento interanual, en abril, lo que representa el aumento más rápido en más de 13 años, después de registrar una subida del 4,1 por ciento, en marzo.

El KDI dijo que el BOK necesita subir "gradualmente" la TPM para frenar las crecientes expectativas de inflación.

El banco central elevó, en abril, la TPM, en 0,25 puntos porcentuales, al 1,5 por ciento, lo que representó la cuarta subida desde agosto del año pasado, en un intento de controlar la inflación y frenar la deuda de los hogares. Se espera, de forma generalizada, que el BOK aumente, aún más, el tipo de interés de referencia en la reunión de política monetaria del 26 de mayo.

La brecha de tipos de interés de referencia entre Corea del Sur y EE. UU. se ha reducido drásticamente, debido a las enérgicas subidas de la Fed, que elevó la tasa de interés de los fondos federales dos veces, este año, incluida una subida de 50 puntos básicos en mayo, para controlar la inflación. Se prevén considerables incrementos adicionales en los próximos meses.

El KDI dijo que es deseable que el BOK dirija la política monetaria teniendo en cuenta la inflación y las condiciones económicas internas, en lugar de seguir la pista de las enérgicas subidas de la TPM de la Fed.

Señaló que, considerando los fundamentos económicos de Corea del Sur, la posibilidad de una fuga de capitales grave no es alta, incluso si las economías principales elevan los costos de endeudamiento.

El KDI también recomendó que el Gobierno se centre en reducir el déficit fiscal y desacelerar el ritmo de la creciente deuda nacional, citando la necesidad de normalizar el estímulo de la era de la pandemia.

El Gobierno propuso, la semana pasada, un presupuesto extraordinario récord, de 59,4 billones de wones (46.600 millones de dólares), en un intento de compensar a los comerciantes que sufrieron pérdidas por las restricciones endurecidas contra la pandemia.

El instituto señaló que, por el momento, la necesidad de apuntalar la economía con gasto fiscal parece baja, agregando que el Gobierno debe ser cauteloso a la hora de imponer cargas fiscales adicionales, dada la creciente inflación y su situación fiscal.

La foto, tomada el 13 de mayo de 2022, muestra los precios de la gasolina y el diésel, en una gasolinera de Seúl.

ruy@yna.co.kr

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