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Jefe del GGGI: Corea del Sur puede convertir el desafío climático en una oportunidad para el crecimiento verde

Entrevistas 03/11/2021 15:39
El director general del GGGI, Frank Rijsberman, posa para una foto tras una entrevista con la Agencia de Noticias Yonhap, el 1 de noviembre de 2021, en la sede del GGGI, en Seúl, para discutir el objetivo de Corea del Sur de lograr la neutralidad de carbono para 2050.

Seúl, 3 de noviembre (Yonhap) -- Corea del Sur puede convertir los desafíos climáticos en oportunidades futuras de crecimiento sostenible y empleos verdes cambiando su enfoque de modelos empresariales intensivos en carbono a industrias limpias, dijo el jefe de un organismo intergubernamental que promueve el crecimiento verde.

El director general del Instituto Mundial de Crecimiento Verde (GGGI, según sus siglas en inglés), Frank Rijsberman, acogió con agrado la creciente concienciación sobre el calentamiento global antes de que sea demasiado tarde, a medida que más de 100 líderes mundiales se comprometieron a luchar contra el cambio climático durante la 26ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), celebrada en la ciudad británica de Glasgow, a principios de esta semana.

En la cumbre crucial, el presidente surcoreano, Moon Jae-in, declaró el compromiso de Corea del Sur de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del 26,3 al 40 por ciento para 2030, en comparación con los niveles de 2018, como parte de los esfuerzos para lograr la neutralidad de carbono para 2050.

Rijsberman dijo que el aumento del objetivo de reducción de Corea del Sur es un "progreso maravilloso", pero aún "no es suficiente", mientras evaluó positivamente la iniciativa del "Green New Deal" (Nuevo Trato Verde) de la Administración Moon, dirigida a buscar un crecimiento sostenible basado en la economía verde.

Agregó, durante su entrevista reciente con la Agencia de Noticias Yonhap, en la sede del GGGI, en Seúl, que, desde la pandemia, Moon ha ejercido algo de liderazgo y ha tomado algunas decisiones importantes en tal área, señalando que, al final, eso podría terminar siendo su "legado".

Rijsberman dijo que estaba feliz de ver las promesas de Moon de expandir la ayuda oficial al desarrollo (AOD) y financiar proyectos de energía verde en la cumbre de la COP26. También prometió trabajar en estrecha colaboración con el Gobierno surcoreano para ayudar a las naciones en vías de desarrollo a hacer frente al cambio climático y buscar el crecimiento verde.

Señaló que pueden compartir la experiencia en la forma de desarrollar el "Green New Deal" con otros países, aclarando que es un paso "pequeño, pero bastante significativo".

El director general, de origen neerlandés, reconoció los desafíos para lograr el objetivo de la neutralidad de carbono. No obstante, pidió acciones más audaces y rápidas en el sector de generación de electricidad a base de carbón para lidiar con el empeoramiento de la contaminación del aire, que se ha convertido en un problema grave para la cuarta economía de Asia.

Rijsberman dijo que quiere ver que termine la eliminación gradual del carbón mucho antes del año objetivo, así como la salida de los proyectos de construcción en curso en el extranjero.

Enfatizó que se debería estar hablando de detener la construcción y clausurar totalmente las centrales termoeléctricas de carbón.

Al parecer, se refería a la Corporación de Energía Eléctrica de Corea del Sur (KEPCO), que decidió construir nuevas centrales termoeléctricas de carbón en Vietnam e Indonesia, a pesar de la oposición de grupos ambientalistas e inversores globales, aunque prometió detener nuevos proyectos.

Corea del Sur es el cuarto mayor importador de carbón del mundo y unas 60 centrales termoeléctricas de carbón produjeron alrededor del 40 por ciento de la electricidad del país, el año pasado, mientras la construcción de nuevas plantas aún está en marcha. El país pretende eliminar gradualmente las centrales termoeléctricas de carbón para 2050.

Rijsberman dijo que la salida completa del carbón térmico tiene sentido económico, porque el combustible fósil tradicional ya no es barato, considerando sus costos medioambientales y los gastos necesarios para compensar las emisiones de carbono. Señaló que los "intereses creados" en las industrias de altas emisiones de carbono, como la industria pesada, son el mayor desafío para la transición verde.

Añadió que, hasta el momento, las personas no están dispuestas a aceptar los sacrificios que se deben hacer para lidiar con una crisis climática, lo cual considera el factor más importante.

Señaló que el Gobierno y las firmas deberían expandir, por turnos, la inversión en industrias limpias, incluidas las energías renovables, vehículos eléctricos, baterías e hidrógeno, para obtener una mayor participación de los sectores energéticos emergentes.

El exdirector de la Fundación Bill y Melinda Gates dijo que hay "oportunidades verdes" que deberían reemplazar a las inversiones en los sectores de altas emisiones de carbono.

Entre las industrias, Rijsberman consideró al hidrógeno como un potencial punto de inflexión durante la próxima década, a medida que están avanzando las tecnologías ecológicas para producir hidrógeno sin emisiones de gases de efecto invernadero en todo el proceso.

Indicó que el hidrógeno verde, creado a partir de energías renovables, podría ser una de las soluciones más importantes para el futuro. Agregó que, aunque no es muy atractivo comercialmente, en este momento, podría serlo para 2030.

Otra herramienta que Corea del Sur puede utilizar para lograr su compromiso de reducción es un sistema de comercio de emisiones (SCE), en el que las firmas pueden comprar derechos de emisión cuando superan su propia cuota.

Por ejemplo, los proyectos de empresas locales para preservar los bosques en los países del Sudeste Asiático pueden generar créditos de carbono, que luego podrían utilizarse para compensar las emisiones de carbono realizadas en otros lugares.

El director general dijo que el GGGI ha estado trabajando en estrecha colaboración con varias naciones en vías de desarrollo para preparar el sistema de fijación de límites máximos e intercambio de los derechos de emisión, a fin de ofrecer la opción de comprar y vender el exceso de derechos de emisión con otros países, lo cual también se discutió en la COP26.

Agregó que Corea del Sur tendrá que trabajar con otros países para comprar créditos de carbono en el extranjero. Señaló que están juntos en el asunto y que el GGGI está trabajando en los asuntos pertinentes con sus socios miembros.

ruy@yna.co.kr

(FIN)

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