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Una madre adoptiva es sentenciada a cadena perpetua por maltratar a su hija hasta matarla

Últimas noticias 14/05/2021 17:16
La foto, tomada el 14 de mayo de 2021, muestra unas fotografías de Jung-in, de 16 meses de edad, quien murió tras sufrir abusos por parte de sus padres adoptivos, colocadas en el cementerio, en Yangpyeong, en la provincia de Gyeonggi.

Seúl, 14 de mayo (Yonhap) -- Una mujer, quien maltrató a su hija adoptiva hasta matarla, ha sido sentenciada a cadena perpetua, este viernes, en un caso de muerte por abuso infantil que conmocionó al país.

El Tribunal del Distrito Meridional de Seúl sentenció que la mujer, apellidada Jang, lesionó intencionalmente a su hija, Jung-in, desestimando su aseveración de que la muerte de la niña fue un accidente.

La niña, de 16 meses de edad, fue adoptada en febrero del año pasado y murió en octubre por graves lesiones abdominales y hemorragias internas causadas por "una fuerte fuerza externa", según una autopsia oficial.

También se encontraron en el cuerpo de la niña señales de abuso prolongado, como fracturas óseas y hematomas en varias etapas de recuperación.

El tribunal dijo que parece que la madre adoptiva pisoteó el abdomen de la víctima. Agregó que podría haber predicho que impactar otro golpe en el abdomen, ya dañado, de la víctima podría matarla.

Según el tribunal, la acusada comenzó a abusar de la víctima habitualmente alrededor de un mes después de adoptarla y provocó su muerte con una brutalidad inimaginable.

Añadió que, como la acusada pisoteó despiadadamente la dignidad y el honor de la víctima como ser humano, es razonable separarla de la sociedad por tiempo indefinido.

El esposo de la mujer, apellidado Ahn, fue sentenciado a cinco años de prisión por abuso infantil y por haber ayudado y apoyado la violencia de Jang contra su hija adoptiva.

El tribunal reprendió al marido por realizar excusas inverosímiles de que no sabía que Jung-in había sido agredida físicamente por su esposa, a pesar de que "estaba en una posición en la que debía haber sabido" lo que estaba pasando dentro de su hogar.

Jang fue acusada, inicialmente, por cargos que incluyen abuso infantil con resultado de muerte. Pero, posteriormente, los fiscales agregaron un cargo de asesinato contra la madre adoptiva, tras volver a evaluar la causa de la muerte con expertos forenses, después de que surgieran sospechas de que Jang podría haber tenido la intención de matar a la niña, o al menos pudo haber sido consciente de que la niña podría morir por las presuntas palizas y otros comportamientos abusivos.

Un informe de investigación, emitido a principios de este año, fue el catalizador para renovar la atención sobre el caso y sacar a la luz los fracasos de la policía y agencias de protección de menores para prevenir la tragedia, pese a una serie de señales de advertencia evidentes.

El jefe de la policía nacional se disculpó, posteriormente, por la respuesta inicial fallida y la investigación inadecuada de la agencia. Hubo tres informes sobre sospechas de abuso contra Jung-in en el transcurso de cinco meses.

Una manifestante sostiene una foto de Jung-in, el 14 de mayo de 2021, cerca del Tribunal del Distrito Meridional de Seúl.

El caso ha desatado pesar e ira en toda la nación sobre el abuso infantil. Centenares de personas han enviado peticiones al tribunal demandando justicia para la niña.

Fuera del tribunal se vieron manifestantes, este viernes, que llamaban "diablos" a los padres y sostenían letreros que exigían la pena de muerte para ambos.

Kwon Sae-ri, una manifestante que viajó a Seúl desde la isla vacacional sureña de Jeju, para participar en la protesta, dijo que desde que Jung-in murió, los casos de abuso infantil han continuado ocurriendo, añadiendo que se debe imputar severamente la responsabilidad a Jang, a fin de evitar que ocurra otra tragedia semejante.

Tras la sentencia, Lee Su-jin, quien vestía ropa de funeral y sostenía la foto de Jung-in, lloró de frustración.

Lee dijo que el fallo era realmente decepcionante y que si ese era el castigo por abusar de un niño inocente hasta la muerte, enviará un mensaje a otros abusadores de que ellos también podrían salirse con la suya matando a un niño.

Kong Hye-jung, director de la Asociación de Prevención del Abuso Infantil de Corea del Sur, dijo que el fallo de este viernes no cumplió con las expectativas de la gente de llevar justicia a la niña.

Agregó que seguirán monitorizando su segundo y tercer juicios para asegurarse de que no se les conmuten las sentencias.

El 14 de mayo de 2021, frente al Tribunal del Distrito Meridional de Seúl, en la capital surcoreana, los manifestantes exigen imponer castigos severos a los padres adoptivos de Jung-in, de 16 meses de edad, quien murió por abuso infantil.

nkim@yna.co.kr

(FIN)

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