Go to Contents Go to Navigation

Nuestra página web usa cookies y otras tecnologías de recopilación de datos para optimizar los servicios. Se sobrentiende que, al mantener el acceso, el usuario da su consentimiento tanto a nuestra Política de Privacidad, como al uso de esas tecnologías. Ver más

Los problemas de la vacuna contra el COVID-19 e inmobiliarios dominarán el último año de Moon en la presidencia

Últimas noticias 08/05/2021 08:00
El presidente surcoreano, Moon Jae-in, habla al comienzo de una reunión especial sobre el COVID-19, celebrada, el 3 de mayo de 2021, en la oficina presidencial, Cheong Wa Dae, en Seúl.

Seúl, 8 de mayo (Yonhap) -- El presidente surcoreano, Moon Jae-in, que conmemorará, la próxima semana, el cuarto aniversario de su investidura, sigue luchando contra varios desafíos, especialmente el nuevo coronavirus, el estancamiento del proceso de paz de la península coreana y el continuo aumento de los precios de la vivienda en las ciudades principales.

A Moon solo le queda un año en el cargo para abordar los problemas y los resultados afectarán la posibilidad de que su Partido Democrático (DP, según sus siglas en inglés) gane las próximas elecciones presidenciales.

El presidente está lidiando con el asunto de la vacuna contra el COVID-19, ya que su Gobierno pretende lograr la inmunidad colectiva para noviembre. Se están reportando cientos de casos nuevos diarios de coronavirus en Corea del Sur. Muchas personas dudan que se logre un suministro fluido de las vacunas. También existen preocupaciones sobre la seguridad de la vacuna de AstraZeneca, mientras que, según se informa, hay una escasez del producto de Pfizer, que es la única marca disponible actualmente en el país.

Moon había conseguido un gran apoyo del público por la respuesta del Gobierno en la fase temprana del coronavirus, la cual fue elogiada por la comunidad internacional. Sin embargo, Corea del Sur es ahora llamada un país "rezagado" en la adquisición de vacunas.

El presidente expresó su confianza al público sobre que el programa de vacunación del país va por el buen camino.

Al comienzo de una sesión especial de la oficina presidencial, Cheong Wa Dae, sobre el COVID-19, celebrada el lunes, Moon dijo que la introducción de las vacunas y las inoculaciones van bien, más allá del plan original.

Agregó que hasta 13 millones de personas recibirán la vacuna antes de fines de junio, un millón más de lo planeado originalmente.

El presidente también está envalentonado por los informes de que el producto interior bruto (PIB) del país se expandió un 1,8 por ciento en el primer trimestre de 2021, en comparación con el año anterior.

Sin embargo, los críticos señalan que el crecimiento más rápido de lo esperado, liderado en gran parte por las exportaciones, oculta una amplia brecha de activos y problemas profundizados en las condiciones de vida del pueblo. Los veinteañeros están luchando para conseguir empleos decentes.

En particular, la Administración izquierdista de Moon ha fracasado en estabilizar el mercado inmobiliario, a pesar de una serie de fuertes paquetes de políticas.

Los votantes son muy sensibles en cuanto al tema, junto con el problema del nuevo coronavirus, tal como fue demostrado en la derrota aplastante del partido gobernante en las elecciones parciales, del 7 de abril, a las alcaldías de Seúl y Busan.

Según una encuesta realizada del 27 al 29 de abril, por Gallup Korea, el índice de aprobación de Moon cayó por debajo del 30 por ciento por primera vez desde que asumió la presidencia, el 10 de mayo de 2017. El índice repuntó al 34 por ciento en la encuesta de esta semana.

El presidente ha depositado sus esperanzas en los nuevos funcionarios que estarán a cargo del espinoso asunto inmobiliario, ya que ha reemplazado al primer ministro y el ministro de Tierra, Infraestructura y Transporte.

El partido gobernante planea establecer su propio comité especial de expertos en medidas políticas pertinentes, bajo la iniciativa de su nuevo líder, Song Young-gil.

También se espera que, en las próximas semanas, Moon se concentre en los esfuerzos para reactivar el proceso de paz de la península coreana, que ha estado estancado durante más de dos años, desde la cumbre entre el presidente del Comité de Asuntos de Estado norcoreano, Kim Jong-un, y el anterior presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebrada en Hanói, que terminó sin acuerdos.

Trump ya no ejerce el cargo, y su sucesor, Joe Biden, ha restablecido la política sobre Pyongyang, al objeto de tomar "un enfoque calibrado y práctico" para la desnuclearización completa.

Moon tiene programado sostener su primera cumbre presencial con Biden el 21 de mayo, en la Casa Blanca, y participar en la cumbre del Grupo de los 7 (G-7), que se celebrará en junio, en el Reino Unido.

Moon fue considerado una vez como mediador o facilitador entre los líderes de Corea del Norte y Estados Unidos. Sin embargo, por el momento, tiene poco espacio para maniobrar, en medio de las enfriadas relaciones intercoreanas.

Corea del Norte incluso anunció su decisión de no participar en los Juegos Olímpicos de Tokio, citando preocupaciones sobre el nuevo coronavirus, lo cual supone un revés en el esfuerzo de Moon para lograr un avance importante, similar al de los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang 2018.

La foto combinada, proporcionada por la Televisión de Noticias Yonhap, muestra al presidente surcoreano, Moon Jae-in (centro), el presidente del Comité de Asuntos de Estado de Corea del Norte, Kim Jong-un (izda.), y el presidente estadounidense, Joe Biden. (Prohibida su reventa y archivo)

hana@yna.co.kr

(FIN)

Inicio Subir