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Se inicia el plan de vacunación con la esperanza de lograr la inmunidad colectiva y el fin de las restricciones

Nacional 26/02/2021 09:00
Un funcionario pasa una caja que contiene la vacuna de AstraZeneca a una trabajadora médica, en la madrugada del 25 de febrero de 2021, escoltado por el Ejército y la Policía, después de llegar a un centro de salud pública en la isla sureña de Jeju, un día antes del inicio de la vacunación contra el COVID-19 en toda la nación.

Seúl, 26 de febrero (Yonhap) -- Corea del Sur ha comenzado, este viernes, su programa de vacunación masiva contra el nuevo coronavirus, más de un año después de su primer caso confirmado de COVID-19, buscando que las personas regresen a su vida cotidiana normal y alcancen la inmunidad colectiva para noviembre.

Más de 5.000 trabajadores sanitarios y pacientes menores de 65 años en unos 5.800 centros de cuidado prolongado recibirán las primeras dosis de las vacunas contra el nuevo coronavirus a las 9:00 a.m., cuando comience el programa de inoculación a nivel nacional.

Alrededor de 60 miembros del personal de atención médica de los centros de cuidados para ancianos se encontraban entre el primer grupo en recibir la primera inyección, del régimen de dos dosis, del gigante farmacéutico británico-sueco AstraZeneca, en un centro de salud pública en el distrito de Dobong de Seúl.

Las autoridades sanitarias anunciaron, anteriormente, que no designarán a una persona específica para recibir la primera injección, como parte de un programa de inoculación largamente esperado en el país, donde los casos de COVID-19 se acercan a los 90.000.

En la imagen, tomada el 25 de febrero de 2021, se muestran las dosis de la vacuna contra el coronavirus de AstraZeneca, almacenadas en un congelador criogénico en un centro de salud pública en Cheongju, a unos 130 kilómetros al sur de Seúl, después de ser transportadas desde un centro de distribución de vacunas en Icheon, a 80 kilómetros al sureste de Seúl, antes del inicio de las vacunaciones al día siguiente.

La distribución a nivel nacional de las vacunas de AstraZeneca comenzó el jueves para unos 289.000 trabajadores de atención médica y pacientes menores de 65 años de edad en sanatorios, centros de cuidados para ancianos y centros de rehabilitación. Las primeras vacunaciones se completarán en marzo, según las autoridades sanitarias.

El primer lote de viales de AstraZeneca es suficiente para vacunar a 785.000 personas. Las dosis de la vacuna fueron producidas en una fábrica local de SK Bioscience Co., bajo un acuerdo de asociación de manufactura con AstraZeneca.

Las vacunas de AstraZeneca serán entregadas a un total de 1.900 hospitales de cuidado prolongado y centros de salud pública en todo el país durante los cuatro próximos días.

La vacuna de AstraZeneca se considera más conveniente para las inoculaciones en masa, ya que su temperatura de almacenamiento es de 2 a 8 grados centígrados, en comparación con las vacunas del gigante farmacéutico estadounidense Pfizer Inc., que requieren almacenamiento de cadena de ultrafrío.

A partir del sábado, el primer grupo, de unos 55.000 trabajadores médicos, en hospitales para pacientes con el virus, recibirá las vacunas de Pfizer, que forman parte del proyecto global de vacunas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), COVAX Facility.

El primer grupo incluye a 300 trabajadores sanitarios que tratan a pacientes de COVID-19 en el área metropolitana de Seúl, quienes recibirán la primera inyección de vacunas de Pfizer en una instalación de vacunación estatal, en el Centro Médico Nacional, en el centro de Seúl, según las autoridades.

Las vacunas de Pfizer se administrarán en otras cuatro instalaciones de vacunación estatales. Las autoridades planean construir 120 instalaciones de este tipo en hospitales generales, gimnasios y otros tipos de instalaciones gubernamentales.

Las autoridades sanitarias planean completar las vacunaciones con el primer lote de productos de Pfizer para el 20 de marzo.

Las autoridades sanitarias han disipado repetidamente las preocupaciones sobre los problemas de seguridad que rodean a la vacuna de AstraZeneca, tras la decisión del Gobierno de excluir, de forma temporal, su administración a las personas mayores de 65 años hasta recibr datos adicionales del ensayo clínico.

La autoridades señalaron que el producto fue aprobado por unos 50 países y por la OMS para su uso de emergencia y que no ha habido reportes de efectos secundarios graves en los países que comenzaron a usarlo.

Dado que no hay datos suficientes que respalden la eficacia de la vacuna de AstraZeneca en personas mayores surgieron controversias a nivel mundial sobre su uso y varios países excluyeron, o pospusieron, la inoculación con el producto para las personas de la tercera edad.

Las autoridades sanitarias también dijeron que el Gobierno proporcionará una compensación adecuada por los efectos secundarios graves o adversos de las vacunas. El Gobierno también cubrirá los costes de las estadías en el hospital y otros tipos de costes por el tratamiento.

Se otorgará una prestación de hasta 430 millones de wones (388.000 dólares) ante una discapacidad grave o la muerte como resultado de la vacuna del COVID-19.

Corea del Sur anunció anteriormente que su objetivo es vacunar al 70 por ciento de su población para septiembre y se prevé que la inmunidad colectiva se cree para noviembre.

El Gobierno ya ha asegurado suficientes vacunas del COVID-19 para inocular a 79 millones de personas, bajo el programa COVAX y acuerdos separados con empresas farmacéuticas extranjeras.

Sin embargo, algunos expertos en salud mostraron preocupación por el objetivo y dijeron que al menos el 90 por ciento de las personas deberían vacunarse para lograr la inmunidad colectiva.

Además, una encuesta de opinión reciente mostró que menos de la mitad de los surcoreanos están dispuestos a recibir la vacuna del COVID-19 de inmediato, sin esperar más informes sobre los efectos de esas vacunas.

En la encuesta, realizada a 1.020 personas de 18 años o más por el Korea Society Opinion Institute (KSOI), solo el 45,8 por ciento dijo que estaba dispuesto a vacunarse "de inmediato" cuando llegue su turno.

Otro 45,7 por ciento respondió que postergará su inoculación para ver la situación con respecto a sus efectos, mientras que el 5,1 por ciento dijo que rechazará las vacunas por completo. El 3,4 por ciento restante dijo que no estaba seguro.

adrian@yna.co.kr

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