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(AMPLIACIÓN) Moon condena a las iglesias por obstaculizar la lucha contra el coronavirus

Últimas noticias 27/08/2020 17:09
El presidente surcoreano, Moon Jae-in, habla durante una reunión con un grupo de líderes de la comunidad de iglesias de Corea del Sur, celebrada, el 27 de agosto de 2020, en la oficina presidencial, en el centro de Seúl.

Seúl, 27 de agosto (Yonhap) -- El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, ha criticado fuertemente, este jueves, a una iglesia surcoreana por dificultar la lucha contra el nuevo coronavirus, diciendo que su actitud "descarada" ha puesto en riesgo los importantes esfuerzos nacionales

"Aún, algunas iglesias (en Corea del Sur) se están ateniendo a los servicios de culto presenciales", dijo el presidente en una reunión con 16 líderes de la comunidad protestante del país, celebrada en la oficina presidencial, Cheong Wa Dae.

En particular, Moon añadió que una "iglesia específica está rechazando y obstaculizando las directrices gubernamentales relacionadas con el coronavirus", sin mencionar el nombre de la iglesia.

Moon se estaba refiriendo, al parecer, a la Iglesia Sarang Jeil, en el norte de Seúl, un epicentro del reciente brote de infecciones grupales que se están propagando rápidamente por toda el área metropolitana de Seúl y a otras partes del país.

El presidente surcoreano, Moon Jae-in (dcha.), habla durante una reunión con un grupo de líderes de la comunidad de iglesias de Corea del Sur, celebrada el 27 de agosto de 2020, en la oficina presidencial, en el centro de Seúl.

Su pastor, Jun Kwang-hoon, un agitador derechista que ha criticado abiertamente, desde hace mucho tiempo, a la Administración Moon, y varios de sus seguidores, ignoraron las advertencias de las autoridades sanitarias y participaron en una enorme manifestación contra el Gobierno, llevada a cabo el 15 de agosto, en Gwanghwamun, en el centro de Seúl. Jun figuraba entre las personas que dieron positivo en la prueba del COVID-19 tras la manifestación.

El número de pacientes de COVID-19 relacionados con la iglesia ha llegado a los 1.000 y se confirmó que otros 300 infectados, aproximadamente, estaban ligados a la manifestación, según Moon.

Como resultado, la lucha contra el nuevo coronavirus de Corea del Sur, que ha sido ejemplar para la lucha antiepidémica del mundo, se está enfrentando a una crisis en este momento, y todo el país está pasando por grandes dificultades, subrayó Moon, añadiendo que la vida del pueblo se está colapsando también.

Asimismo, Moon señaló que los miembros de la iglesia deben disculparse por eso, pero más bien están alegando una "teoría conspiratoria", mientras sigen desafiando las regulaciones relacionadas.

Jun ha argumentado que el coronavirus había sido introducido intencionalmente en su iglesia por motivos políticos.

El mandatario surcoreano dijo que, lo que no es comprensible en absoluto, con el sentido común, está ocurriendo en algunos lugares en nombre de la Iglesia, agregando que está dañando la imagen de todas la iglesias surcoreanas.

El presidente solicitó el apoyo del círculo religioso para la campaña gubernamental para contener el COVID-19.

También enfatizó que el rendir culto y las oraciones no pueden proteger al pueblo del virus, que es un asunto de la ciencia y los servicios médicos.

El Gobierno ha prohibido oficialmente las reuniones y todas las otras actividades de las iglesias en Seúl, la provincia de Gyeonggi e Incheon, con excepción de los servicios de culto no presenciales.

El presidente surcoreano, Moon Jae-in, se reúne con un grupo de líderes de la comunidad de iglesias de Corea del Sur, el 27 de agosto de 2020, en la oficina presidencial, en el centro de Seúl.

Los líderes de las iglesias se disculparon por las recientes infecciones reportadas en las iglesias y estuvieron de acuerdo con Moon sobre la importancia de tomar medidas preventivas y acatar las directrices del Gobierno.

Asimismo, propusieron establecer una organización conjunta para discutir las medidas para minimizar los riesgos de infección mientras se llevan a cabo los servicios de culto presenciales, como el cambio de asignación de asientos dependiendo del número de participantes.

Sin embargo, los líderes de las iglesias subrayaron que la prohibición de servicios de culto presenciales no es una medida "duradera" a largo plazo.

La realidad es que no se pueden cerrar las puertas de las iglesias y cancelar los servicios religiosos sin ninguna medida, ya que se espera que el brote del COVID-19 dure más allá de semanas y meses, dijo Kim Tae-young, líder de las Iglesias Cristianas Unidas de Corea del Sur.

Kim también dijo que la medida actual, de prohibir los servicios de culto en todas las iglesias, no es duradera, subrayando que será una carga para el Gobierno y que las iglesias no pueden estar de acuerdo con eso.

Además, solicitó al Gobierno que no trate a las organizaciones religiosas, como las iglesias y templos, de la misma manera que las empresas, enfatizando que la religión es un valor que no se puede cambiar, incluso por la vida, para las personas que consideran la fe como su vida.

felicidades@yna.co.kr

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