Go to Contents Go to Navigation

(AMPLIACIÓN) Corea del Sur lamenta que Japón no conmemore a las víctimas del trabajo forzado en tiempos de guerra

Cultura y Deportes 03/12/2019 20:36
Imagen de archivo de la isla japonesa de Hashima, conocida también como la isla del acorazado, en la costa de Nagasaki.

Seúl, 3 de diciembre (Yonhap) -- Corea del Sur ha expresado su pesar, este martes, por el fracaso de Japón en mostrar esfuerzos para cumplir su promesa de conmemorar a las víctimas del trabajo forzado en tiempos de guerra, en un reciente informe sobre las medidas de seguimiento de la designación de sus sitios considerados Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, realizado en 2015.

El Centro del Patrimonio Mundial de la agencia cultural de la ONU publicó el informe, el lunes, en su página web, el cual no hace referencia a la promesa que Tokio hizo en julio de 2015, cuando sus 23 recintos industriales de la era Meiji fueron incluidos en la Lista del Patrimonio Mundial.

Los lugares incluyeron aquellos de la famosa isla de Hashima, conocida como la isla del acorazado, donde muchos coreanos fueron forzados a trabajar durante el dominio colonial de Japón de 1910-45, un motivo por el que hubo una fuerte oposición en Corea del Sur por su designación.

Tras la designación, el Comité del Patrimonio Mundial urgió a Japón a preparar una estrategia interpretativa que permita un entendimiento de "toda la historia de cada lugar". Tokio acordó tomar tales pasos, incluida la conmemoración de las víctimas a través del establecimiento de un "centro de información".

La Cancillería de Seúl dijo, en un comunicado de prensa, que expresa su pesar por el hecho de que, a pesar de la promesa de reconocer que los coreanos fueron forzados a trabajar y tomar pasos para conmemorar a las víctimas, Japón no incluyó, otra vez, el contenido pertinente en el último informe.

El panel de la Unesco ha solicitado a Japón que entregue un informe sobre el progreso en la implementación de las medidas de seguimiento para la designación de los recintos patrimoniales.

Su informe de 2017 enfureció a los surcoreanos por afirmar que "aquellos procedentes de Corea" proporcionaron "apoyo" a la industria de Japón, rechazando mencionar la naturaleza forzada del trabajo en tiempos de guerra.

Irritando aún más al público surcoreano, Japón anunció que establecería un centro de información en Tokio, lejos de los lugares considerados Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

El ministerio también expresó su decepción por el rechazo de Japón a aceptar la recomendación del Comité del Patrimonio Mundial para "dialogar entre las partes interesadas" sobre el tema y su presentación unilateral del informe de implementación.

Japón afirma haber mantenido conversaciones periódicas con personas interesadas dentro del país, como si considerara el proceso de diálogo recomendado como un mero procedimiento interno.

Seúl planea urgir continuamente a Tokio a que cumpla su promesa de conmemorar a las víctimas durante los diálogos multilaterales o seminarios internacionales sobre temas relacionados, según dijo un funcionario de Seúl.

Los críticos plantearon la necesidad de reconsiderar la designación de sitios del patrimonio japonés si Japón se niega a cumplir la promesa.

Del total de 1.121 designaciones del Patrimonio Mundial, solo dos de ellas han sido canceladas debido a un fracaso en su preservación adecuada. Ninguna ha sido anulada debido a diferencias en las interpretaciones históricas.

El último recrudecimiento de las tensiones se produce a medida que los dos países están inmersos en una disputa sobre las restricciones de exportación de Japón contra Corea del Sur.

Seúl considera las restricciones de exportación como una represalia política de Japón por las sentencias, del año pasado, del Tribunal Supremo de Corea del Sur que ordenaron a las firmas japonesas compensar a las víctimas surcoreanas por el trabajo forzado.

adrian@yna.co.kr

(FIN)

Inicio Subir