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El embajador de EE. UU. dice que Seúl elevó el asunto histórico al ámbito de la seguridad con la decisión del GSOMIA

Entrevistas 19/11/2019 19:43
El embajador de Estados Unidos ante Corea del Sur, Harry Harris, habla durante una entrevista con la Agencia de Noticias Yonhap, en su residencia oficial, en Seúl, el 19 de noviembre de 2019.

Seúl, 19 de noviembre (Yonhap) -- El embajador de Estados Unidos ante Corea del Sur, Harry Harris, ha dicho este martes que Seúl ha elevado su conflicto histórico con Tokio al ámbito de la seguridad, redoblando los llamamientos para que revoque la decisión de poner fin a su acuerdo de intercambio de información militar con Japón.

Harris hizo los comentarios, advirtiendo que la terminación del Acuerdo General sobre la Seguridad de la Información Militar (GSOMIA, según sus siglas en inglés) afectaría a la capacidad de EE. UU. para defender a Corea del Sur, lo que es "nuestra obligación por tratado con su país".

El GSOMIA, que EE. UU. ve como una herramienta simbólica pero crucial para promover la cooperación de seguridad trilateral con sus dos aliados asiáticos, expirará el sábado, a menos que Seúl revierta su decisión de terminarlo.

"Corea del Sur lo elevó al ámbito de la seguridad, y ese ámbito de la seguridad nos afecta. Entonces, ahora afecta a EE. UU. y a nuestra capacidad para defender a Corea del Sur, y pone a nuestras tropas en riesgo... por eso reaccionamos rápida y firmemente al expresar nuestra decepción por la decisión de Seúl", dijo en una entrevista en exclusiva con la Agencia de Noticias Yonhap.

Al preguntarle si la terminación del GSOMIA afectaría a la alianza entre Corea del Sur y EE. UU., el embajador recordó la declaración anterior del Departamento de Estado de que haría que la defensa de la península sea "más compleja".

"Apoyamos totalmente, EE. UU. apoya por completo el GSOMIA ROK-Japón y sin duda esperamos firmemente que ambos países puedan superar sus desacuerdos", dijo el diplomático. ROK son las siglas en inglés del nombre oficial de Corea del Sur: la República de Corea.

En agosto, Seúl anunció la decisión de poner fin al GSOMIA, en respuesta a las restricciones de exportación de Tokio, que considera una represalia política por las sentencias del Tribunal Supremo surcoreano del año pasado, que ordenaron a empresas japonesas indemnizar a las víctimas del trabajo forzado durante la colonización de la península coreana en 1910-1945.

Seúl insiste en que puede reconsiderar su decisión sobre el GSOMIA solo si Tokio cancela los obstáculos de exportación. Japón impuso las restricciones citando preocupaciones de seguridad y una erosión de la confianza con Corea del Sur.

Con respecto a la justificación de Seúl sobre la decisión de terminar con el GSOMIA, Harris expresó su desacuerdo, diciendo que "el hecho de que comprenda cognitivamente la lógica detrás de la decisión de Corea del Sur, no significa que esté de acuerdo con ella. No estoy de acuerdo con ella".

Aunque no hay signos de progreso en los esfuerzos de Seúl y Tokio para resolver su disputa, el embajador dijo que cree que existe la posibilidad de que Corea del Sur pueda revertir su decisión sobre el pacto militar.

Harris señaló que cree que hay una posibilidad, añadiendo que "nos quedan unos días y tendremos que ver hasta dónde llega".

El embajador también subrayó un "claro valor militar" del GSOMIA, a pesar de las afirmaciones de que el pacto militar solo tiene "importancia simbólica".

Harris dijo que "mientras exista, Japón y Corea del Sur pueden coordinarse directamente entre sí para compartir información militar. No tienen que pasar por un intermediario, EE. UU.". El enviado señaló que "en tiempos de guerra, con la velocidad de combate del siglo XXI, no se puede tener un intermediario" y que hay que ser capaz de coordinarse de manera directa.

Al referirse a las, hasta ahora, infructuosas negociaciones por los costes compartidos de defensa entre Seúl y Washington, Harris urgió a Seúl a presentar una "contraoferta significativa" para realizar algún progreso, enfatizando que "la pelota está en el lado de Corea del Sur".

El embajador añadió que las dos partes podrían concluir sus negociaciones sobre el reparto del coste para el estacionamiento de los 28.500 soldados de las Fuerzas Armadas Estadounidenses en Corea del Sur (USFK) antes de fin de año.

Los informes dicen que EE. UU. ha exigido a Corea del Sur que pague casi 5.000 millones de dólares, el próximo año, para cubrir los gastos relacionados con los ejercicios militares conjuntos y para el apoyo de las familias de los soldados de las USFK.

Harris señaló que ha habido "informes erróneos y percepciones erróneas" en los informes mediáticos, añadiendo que no están pidiendo que Corea del Sur sufrague el coste de los activos estratégicos en la península o que pague por cuestiones en curso fuera del escenario de las operaciones de la península, como se ha dicho en algunas partes de la prensa.

adrian@yna.co.kr

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