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(2ª AMPLIACIÓN) Moon promete una fuerte reforma de la educación y la fiscalía para promover la equidad después del caso de Cho Kuk

Nacional 22/10/2019 18:10
El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in (abajo), pronuncia un discurso, el 22 de octubre de 2019, ante la Asamblea Nacional, en el oeste de Seúl.

Seúl, 22 de octubre (Yonhap) -- El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, ha prometido, este martes, su firme impulso para lograr una reforma sistemática de gran alcance en los sectores públicos de Corea del Sur, incluidos la educación y la fiscalía, en medio de las ininterrumpidas críticas públicas sobre su ministro de Justicia de corta duración y un llamamiento a frenar el abuso del poder judicial.

En su discurso presupuestario ante la Asamblea Nacional, el presidente destacó la importancia de promocionar la imparcialidad para lograr los objetivos políticos claves del crecimiento innovador, inclusivo y basado en la paz.

"La equidad debería ser establecida de cero, no solo en economía, sino también en los sectores social, educativo y cultural", dijo el mandatario. "Una vez más, he comprendido la aspiración pública de 'equidad' y 'reforma'", añadió el presidente.

Aparentemente, Moon estaba haciendo referencia a los meses de disputas sociales por su nombramiento de Cho Kuk como ministro de Justicia. Cho, uno de los asesores más cercanos del presidente, tuvo encomendado encabezar la reforma de la oficina de la fiscalía estatal, acusada de tener demasiado poder y autoridad.

Sin embargo, Cho se vio frente a una fuerte crítica pública por los presuntos privilegios e irregularidades en los que están involucrados tanto él como su familia. Su hija podría haber obtenido ventajas injustas en su escolarización, especialmente en su admisión en una facultad de medicina. Cho dimitió la semana pasada, pero aún persisten las controversias.

Moon dijo que el Gobierno ha estado luchando para eliminar los privilegios, irregularidades e injusticias que prevalecen en la sociedad surcoreana, pero afirmó que las demandas del pueblo son más que eso.

El presidente señaló que el pueblo desea un "cambio fundamental", incluso en la "imparcialidad legítima" y las ventajas inherentes en el sistema nacional.

Moon afirmó que, como presidente, tiene un mayor sentido de la responsabilidad y citó la imparcialidad en educación como "la cuestión más desgarradora" para los ciudadanos ordinarios del país, prometiendo la reforma del sistema de ingreso universitario para elevar la proporción de los "ingresos normales", que se centran más en las calificaciones académicas de los solicitantes que en las actividades extraescolares.

Moon también solicitó a los legisladores la aprobación, en una fecha próxima, de los proyectos de ley pendientes para la reforma de la fiscalía.

En particular, está en tela de juicio la iniciativa del partido gobernante para el establecimiento de una agencia especial dedicada a la investigación de casos de corrupción entre los funcionarios de alto rango.

El mandatario, un exabogado, señaló que no hay una alternativa efectiva en caso de una negligencia de la fiscalía en su auditoría e inspección de casos internos de corrupción.

La institución planeada es significativa, como un órgano especial para luchar contra los casos de corrupción notorios, incluso de un presidente en ejercicio y de los miembros de su familia.

El líder surcoreano dijo que, la institución, desempeñará un papel en la promoción de la integridad entre los funcionarios de alto rango.

Solicitó que la Asamblea Nacional "asuma el papel más importante" para la reforma de la fiscalía.

Se espera ampliamente otra ronda de peleas políticas, ya que el principal opositor, el Partido de Libertad Surcoreana (LKP, según sus siglas en inglés) está firmemente en contra de la medida para crear una agencia de investigación de este tipo.

Los legisladores de LKP abuchearon e hicieron signos en forma de X con sus brazos, mientras Moon estaba planteando el tema en el discurso y los miembros del gobernante Partido Democrático (DP) aplaudieron.

El conservador LKP afirma que Moon solo está buscando una nueva herramienta política para proteger su Administración al debilitar a la fiscalía en la segunda mitad de su mandato.

El presidente hizo uso de la palabra "equidad" en 27 ocasiones durante su discurso, de media hora de duración, para explicar, principalmente, sobre el presupuesto gubernamental de 2020 y la política fiscal.

Sobre el plan presupuestario, Moon enfatizó la necesidad de un "papel activo" de las finanzas, y dijo que debería servir como un "espigón" para bloquear las olas de conmoción externa y también "preparar el agua" para ayudar a revitalizar la economía.

El Gobierno liberal está buscando un total de 513,5 billones de wones (438.500 millones de dólares) en el gasto presupuestario del próximo año, un aumento del 9,3 por ciento desde 2019.

En medio de la rápida exacerbación de la economía mundial atribuible a la expansión de la disputa comercial entre Washington y Pekín y el proteccionismo, dijo Moon, la cuarta economía más grande de Asia, que depende en gran medida de las exportaciones, se enfrenta a "situaciones severas".

Corea del Sur está luchando para contrarrestar problemas internos como el bajo crecimiento, la polarización, el desempleo, las bajas tasas de natalidad y el envejecimiento de la sociedad.

Moon también reafirmó su compromiso inquebrantable con el proceso de paz de Corea.

La península coreana se enfrenta ahora al último momento crucial para avanzar hacia la paz permanente, dijo, añadiendo que es un muro de desnuclearización que tendrán que cruzar juntos y que solo el diálogo puede derribar ese muro.

Moon instó a Corea del Norte a responder de manera positiva a su campaña de paz dirigida a traer un futuro brillante para el régimen comunista a través del "ciclo virtuoso" de fomentar la cooperación económica intercoreana y establecer una paz duradera. Lo ha caracterizado como "economía de paz".

El LKP denunció el discurso de Moon, argumentando que está en línea con su liderazgo "hipócrita".

Hwang Kyo-ahn, jefe del LKP, dijo que, "en una palabra, fue un discurso presupuestario frustrante" sin ninguna disculpa por el "incidente Cho Kuk" y el fracaso en las políticas económicas, diplomáticas y de seguridad.

El DP pidió cooperación bipartidista, citando la urgencia de revitalizar la economía y mejorar la vida de las personas.

adrian@yna.co.kr

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