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(AMPLIACIÓN) Corea del Sur cita al embajador japonés para protestar contra la eliminación de Seúl de su lista blanca

Últimas noticias 28/08/2019 14:08
Esta foto, tomada el 28 de agosto de 2019, muestra al embajador japonés ante Corea del Sur, Yasumasa Nagamine, entrando al Ministerio de Asuntos Exteriores en Seúl.

Seúl, 28 de agosto (Yonhap) -- El Ministerio de Asuntos Exteriores ha citado, este miércoles, al enviado de Japón ante Seúl para protestar por la eliminación oficial de Corea del Sur por parte de Tokio de una lista de socios comerciales favorecidos, una medida que profundizó la disputa entre los dos países por el comercio y la historia en tiempos de guerra.

Tokio puso en vigencia su decisión de retirar a Corea del Sur de la "lista blanca" a pesar de los repetidos llamamientos de Seúl para detener esas restricciones a la exportación, que se consideran represalias políticas por las sentencias del Tribunal Supremo surcoreano del año pasado contra empresas japonesas por el trabajo forzado de la era colonial.

El embajador japonés ante Seúl, Yasumasa Nagamine, apareció en el Ministerio de Asuntos Exteriores y eludió las preguntas de una multitud de periodistas.

En el período previo a la exclusión oficial, Seúl advirtió contra restricciones adicionales a la exportación, que argumenta que socavarán los principios del libre comercio, perturbarán las cadenas de suministro internacionales y afectarán negativamente a la economía global.

Corea del Sur estuvo entre los 27 países de la llamada lista blanca de Japón que no necesitan pasar por chequeos rigurosos para importar más de 1.100 "artículos estratégicos" que podrían potencialmente ser desviados para uso militar.

La exclusión va en adición a la aplicación por parte de Japón, en julio, de unas restricciones más duras contra las exportaciones a Corea del Sur de tres materiales de alta tecnología -poliimida fluorada, resina fotosensible y fluoruro de hidrógeno gaseoso- que son esenciales para la producción de semiconductores y paneles de pantallas.

Tokio ha descrito las restricciones comerciales como parte de su regimen de gestión de exportaciones legítimo, rechazando las reclamaciones de Seúl de que fueron una medida de represalia ante las sentencias del Tribunal Supremo que ordenó a las firmas japonesas recompensar a las víctimas del trabajo forzado durante el imperio colonial de Japón en 1910-45.

El tribunal ha reconocido los derechos individuales de las víctimas para reclamar daños, pero Tokio argumenta que todos los temas de reparación que arraigan de su ocupación colonial de la península fueron resueltos bajo un tratado Estado-Estado de 1965 con fines de normalizar las relaciones bilaterales.

El martes, el primer ministro surcoreano Lee Nak-yon dijo que Seúl puede reconsiderar su decisión de finalizar un acuerdo de intercambio de inteligencia militar si Japón retira las medidas de represalia económicas.

La semana pasada, Seúl anunció su decisión de poner fin al pacto llamado Acuerdo General sobre la Seguridad de la Información Militar (GSOMIA, según sus siglas en inglés), considerado como un símbolo inusual de colaboración de seguridad entre los dos países.

El conflicto continuo entre Seúl y Tokio ha puesto a Washington, su aliado mutuo, en una posición difícil, a medida que EE. UU. ha estado tratando de ajustar su red de alianza regional para hacer frente mejor a una China cada vez más firme y a las amenazas militares de Corea del Norte.

adrian@yna.co.kr

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