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Cheong Wa Dae se mantiene prudente sobre el acuerdo para compartir inteligencia militar con Japón

Nacional 21/08/2019 17:10
Kim Sang-jo, jefe del personal presidencial para políticas, habla en un foro organizado, el 21 de agosto de 2019, en Seúl.

Seúl, 21 de de agosto (Yonhap) -- El Gobierno de Corea del Sur continuará evaluando, "hasta el último momento", si se debe mantener un controvertido acuerdo militar con Japón, dijo, este miércoles, un funcionario de alto nivel de la Oficina del Presidente, Cheong Wa Dae, citando su importancia en la cooperación de seguridad regional.

El destino del Acuerdo General sobre la Seguridad de la Información Militar (GSOMIA, según sus siglas en inglés), es uno de los temas políticos y diplomáticos más candentes del país, dado que este fin de semana es la fecha límite para que Seúl decida si extenderá el mismo por otro año.

"Aún no se ha decidido", dijo Kim Sang-jo, jefe del personal presidencial para políticas, durante un foro organizado por una asociación de periodistas de televisión. "El Gobierno lo evaluará hasta el último momento".

El funcionario señaló que no es una decisión fácil, dada la importancia de la cooperación en seguridad en el Nordeste Asiático, liderada por Corea del Sur, Estados Unidos y Japón.

Entre los factores a tener en consideración se encuentra la cuestión de que si es apropiado mantener el GSOMIA con Japón en tiempos en los que Tokio considera, públicamente, a Seúl como poco confiable en términos del manejo de materiales estratégicos, según Kim.

El funcionario estaba haciendo referencia a las restricciones de exportación de Japón contra Corea del Sur, acentuadas por la eliminación de Seúl de su lista blanca de socios comerciales de confianza, a principios de agosto.

Conforme a la medida, que entrará en vigencia la próxima semana, las exportaciones de un total de 1.194 artículos a Corea del Sur deberán pasar por una revisión de las autoridades japonesas de cada cargamento.

Kim Sang-jo (centro), jefe del personal para asuntos políticos de la oficina presidencial, Cheong Wa Dae, habla en un foro organizado, el 21 de agosto de 2019, en Seúl.

Sin embargo, el funcionario dijo que no hay que preocuparse demasiado por su impacto en la economía nacional.

La medida de Japón no significa una prohibición de exportación de los 1.194 artículos, según el funcionario, quien agregó que la mayoría de ellos se exportarán a Corea del Sur, incluso aunque tarden más tiempo por sus procedimientos aduaneros más estrictos.

Kim dijo que Japón parece tener la intención de impactar contra la economía surcoreana de forma indirecta, al aumentar la "incertidumbre".

El jefe secretario presidencial dijo que el punto clave es que el Gobierno estabilice la línea de suministro, disminuya su dependencia en las importaciones de artículos esenciales y mantenga la consistencia.

Corea del Sur mantiene la postura de resolver diplomáticamente la disputa comercial, y también relacionada con la historia compartida.

Tokio comenzó a implementar, en julio, restricciones de exportación a Seúl de materiales clave para la producción de semiconductores y pantallas, en una aparente medida de represalia contra las sentencias del Tribunal Supremo surcoreano que ordenaron a las firmas japonesas indemnizar a las víctimas surcoreanas del trabajo forzado durante la Segunda Guerra Mundial.

Tokio protestó ante el veredicto, afirmando que todas las cuestiones de indemnización fueron resueltas mediante el acuerdo de 1965, que normalizó las relaciones bilaterales. Sin embargo, el tribunal surcoreano reconoció que los derechos individuales para demandar una indemnización siguen siendo válidos.

Kim añadió que el ambiente podría cambiar en caso de una reforma del Gabinete japonés, o un cambio de la organización del partido gobernante, en septiembre.

paola@yna.co.kr

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