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(2ª AMPLIACIÓN) Corea del Sur y Japón deciden excluirse mutuamente como socios comerciales de confianza

Economía 02/08/2019 19:19
El presidente Moon Jae-in preside una reunión de emergencia del Gabinete para abordar la disputa comercial con Japón después de que Tokio aprobara un proyecto de ley para eliminar a Corea del Sur de una lista de socios comerciales de confianza, en la oficina presidencial, Cheong Wa Dae, el 2 de agosto de 2019.

Seúl, 2 de agosto (Yonhap) -- Corea del Sur y Japón han decidido, este viernes, excluirse mutuamente como socios comerciales de confianza, llevando su disputa comercial y diplomática a una guerra económica, luego de que Tokio rechazara los repetidos llamamientos de Seúl para una resolución negociada.

Primero, Japón eliminó a Corea del Sur de su lista blanca de países de confianza más temprano en el día, en su segunda medida de represalia por una disputa en torno al trabajo forzado en tiempos de guerra, luego de una medida del 4 de julio para restringir las exportaciones de materiales clave utilizados en la producción de semiconductores y pantallas.

El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, denunció la medida de Japón como una "decisión muy imprudente" y expresó "profundo pesar", advirtiendo que Corea del Sur tomará las medidas correspondientes y que Japón asumirá toda la responsabilidad por las consecuencias.

Durante una reunión de emergencia del Gabinete televisada a nivel nacional, Moon dijo que "como ha quedado claro que la responsabilidad del empeoramiento de la situación recae en Japón, advierto claramente que el Gobierno japonés será totalmente responsable de lo que suceda en el futuro".

La medida de Japón agregó dificultades a la economía surcoreana, añadió el presidente, diciendo que, sin embargo, no volverán a perder contra Japón "nunca más".

El ministro de finanzas de Moon, Hong Nam-ki, anunció más tarde que Corea del Sur eliminará a Japón de su propia lista blanca, denunciando la decisión de Japón como un "acto que daña fundamentalmente las relaciones de cooperación y confianza que los dos países han trabajado duro para construir".

Hong también dijo que Corea del Sur intensificará los esfuerzos para presentar una queja ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre las restricciones a la exportación de Japón, al tiempo que promete un apoyo total para las empresas afectadas por la medida japonesa.

La decisión de este viernes de Japón, que era ampliamente esperada, siguió a la primera restricción de Tokio, impuesta el 4 de julio, que aplica un proceso de aprobación más duro para las exportaciones a Corea del Sur de tres productos químicos clave utilizados para la producción de semiconductores y pantallas.

El ministro de Comercio japonés, Hiroshige Seko, dijo que la nueva medida entrará en vigencia el 28 de agosto.

La disputa comenzó después de las sentencias del Tribunal Supremo de Corea del Sur el año pasado de que las empresas japonesas deberían compensar a las víctimas de trabajo forzado. Japón ha protestado vehementemente por las decisiones, argumentando que todos los problemas de reparación derivados de su Gobierno colonial de Corea de 1910-45 se resolvieron bajo un acuerdo de 1965 que normalizó las relaciones bilaterales.

Japón afirma que las restricciones a la exportación no están relacionadas con el problema del trabajo forzado, pero pocos creen en el reclamo.

La ministra de Asuntos Exteriores, Kang Kyung-wha (izda.), se reúne con su homólogo japonés, Taro Kono, antes de su reunión bilateral al margen del Foro Regional de la ASEAN en Bangkok, el 1 de agosto de 2019.

La decisión de Japón, si se pone en práctica, sacará a Corea del Sur de la lista blanca de 27 países, incluidos Argentina, el Reino Unido, Nueva Zelanda y Australia, que otorga procedimientos simplificados para comprar bienes sensibles que pueden ser desviados para uso militar.

Corea del Sur fue agregada a la lista en 2004 y es el primer país en ser eliminado de ella.

Más tarde en el día, Corea del Sur convocó al principal enviado de Japón ante Seúl para presentar una protesta.

En la reunión con el embajador japonés ante Corea del Sur, Yasumasa Nagamine, el primer viceministro de Asuntos Exteriores, Cho Sei-young, presentó la queja formal y expresó su pesar por la medida.

En Bangkok, la ministra de Asuntos Exteriores surcoreana, Kang Kyung-wha, y su homólogo japonés, Taro Kono, intercambiaron ataques.

Durante una reunión de la ASEAN+3 -Corea del Sur, China y Japón-, la canciller dijo que se veía obligada a llamar la atención sobre la decisión de Japón, tomada esa misma mañana, para eliminar a Corea del Sur de su lista de socios comerciales que reciben un tratamiento preferencial integral para la exportación de los materiales industriales de producción japonesa. La funcionaria destacó que la medida fue tomada de una forma muy unilateral y arbitraria.

La ministra añadió que Seúl está, cuando menos, muy preocupado por esta decisión, especialmente, porque tiene lugar después de una medida previa para restringir las exportaciones de algunos materiales industriales a Corea del Sur, esenciales para el país.

En un reproche apenas disimulado sobre las restricciones de exportación de Japón, Kang también destacó la importancia del libre comercio.

Kono respondió a los comentarios de su homóloga diciendo que eran una "queja".

El ministro japonés dijo que no había escuchado ninguna queja de sus amigos de la ASEAN sobre su gestión de las medidas de exportación.

El funcionario añadió que Corea del Sur ha tenido y continuará disfrutando de un estatus preferencial, o igual al de los países amigos de la ASEAN, afirmando que, por ello, no entendía el motivo de la queja de Kang.

Asimismo, Kono dijo que las enmiendas, necesarias y legítimas, en el control de las exportaciones de Japón están en consonancia con el régimen del libre comercio, incluidas las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre la materia.

Según la medida, los exportadores japoneses necesitarán una autorización individual, en lugar de una aprobación rápida, para exportar alrededor de 1.120 artículos de doble uso a Corea del Sur. Se teme que las restricciones causen demoras e interrupciones significativas a las importaciones procedentes de Japón.

Aunque aún no está claro qué elementos se verán más afectados por la eliminación de Seúl de la lista, los analistas especulan que los sectores con un fuerte potencial de crecimiento, incluidas las baterías de iones de litio, la fibra de carbono y los equipos de ingeniería, podrían ser los objetivos de los estrictos controles de exportación de Japón.

Pero las restricciones intensificadas también podrían afectar negativamente a las empresas japonesas, ya que pueden perder ingresos de los compradores surcoreanos.

Tras los diálogos, Kang advirtió de que Seúl podría reconsiderar la participación en un acuerdo bilateral para el intercambio de inteligencia militar con Japón si este sigue adelante con la retirada de Seúl de la lista blanca.

Los funcionarios surcoreanos han insinuado que el país podría considerar poner fin al Acuerdo General sobre la Seguridad de la Información Militar (GSOMIA) de 2016, con el fin de intercambiar la inteligencia militar para hacer frente mejor a las amenazas norcoreanas. Se supone que el pacto se renueva automáticamente cada año, pero puede cancelarse si cualquiera de las dos partes informa a la otra su intención de terminarlo. El plazo para dicha notificación finaliza el 24 de agosto.

Este viernes, Kim Hyun-chong, segundo jefe adjunto de la Oficina de Seguridad Nacional presidencial, dijo que la reconsideración podría ser parte de "contramedidas integrales" contra Tokio por su decisión de eliminar a Seúl de la "lista blanca" de más de dos docenas de naciones que disfrutan de procedimientos minimizados al importar productos japoneses.

El Gobierno surcoreano tomará medidas de respuesta integrales, incluida la revisión de si es correcto mantener el intercambio de información militar confidencial con un país que discrepa con la falta de confianza y un problema relacionado con la seguridad, dijo Kim en una conferencia de prensa.

Seúl ha urgido a Tokio la retirada de sus medidas de represalia económica, diciendo que son injustas y van en contra de los principios del comercio internacional. Asimismo, ha instado a una resolución del asunto a través de la diplomacia en lugar de con un proceso de solución de controversias.

Para solucionar el tema del trabajo forzado, Corea del Sur propuso a Japón, en junio, compensar a las víctimas creando un fondo conjunto con contribuciones de firmas de ambos países. Tokio ha rechazado la propuesta.

Seúl ha buscado la mediación de Washington para resolver el problema.

En una aparente medida para que los dos países puedan arreglar sus disputas comerciales, Estados Unidos ha instado, al parecer, a Corea del Sur y Japón a considerar la firma de un acuerdo de "suspensión" para darles más tiempo para que puedan negociar una solución.

Sin embargo, el secretario en jefe del Gabinete de Japón, Yoshihide Suga, negó los informes de que Washington haya solicitado a Tokio y Seúl que consideren un acuerdo de este tipo para suspender temporalmente la disputa.

Reuters informó, el jueves (hora estadounidense), de que un funcionario de alto rango de EE. UU. dijo que Washington está preocupado por la retirada de Corea del Sur de la lista blanca de Japón, advirtiendo de que podría traer repercusiones negativas si conduce a una espiral descendente.

adrian@yna.co.kr

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