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El jefe de las USFK descarta las preocupaciones sobre una maniobra reducida de los aliados

Entrevistas 14/03/2019 17:41
El comandante de las Fuerzas Armadas Estadounidenses en Corea del Sur, Robert Abrams, habla durante una entrevista exclusiva con la Agencia de Noticias Yonhap celebrada, el 13 de marzo del 2019, en su oficina, en el cuartel de Yongsan, en el centro de Seúl.

Seúl, 14 de marzo (Yonhap) -- El general Robert Abrams, comandante de las Fuerzas Armadas Estadounidenses en Corea del Sur (USFK, según sus siglas en inglés), ha descartado las preocupaciones de que la aparente reducción de las maniobras combinadas con Corea del Sur debilitará el estado de preparación de los aliados contra las amenazas norcoreanas.

"Pueden dormir bien esta noche sabiendo que la fuerza combinada está preparada", dijo Abrams el miércoles, durante una entrevista exclusiva con la Agencia de Noticias Yonhap, en su primera evaluación pública sobre la nueva maniobra "Dong Maeng", que concluyó el día anterior.

"Todo alto dirigente de la alianza militar entre la República de Corea y EE. UU. está totalmente comprometido a garantizar que nuestra fuerza esté preparada para cualquier requisito para tratar una crisis o cualquier hostilidad potencial", dijo Abrams en su oficina de Seúl. La República de Corea es el nombre oficial de Corea del Sur.

Añadió que eso es su obligación solemne y su responsabilidad, que se lo toman muy seriamente y que se está haciendo todo lo posible para asegurarse de que cuentan con una fuerza preparada.

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Seúl y Washington concluyeron el martes su nueva maniobra de puesto de mando "Dong Maeng", de una semana de duración, que reemplazó a las maniobras Key Resolve, que normalmente duraban dos semanas. "Dong Maeng" es la palabra coreana para alianza.

Los aliados introdujeron las maniobras -consideradas como una versión reducida del Key Resolve- para respaldar la diplomacia para una paz duradera en la península. Pero los conservadores en el país expresaron preocupaciones de que la maniobra a pequeña escala podría dañar el estado de preparación militar cuando Pyongyang debe aún tomar pasos sustanciales hacia la desnuclearización.

El comandante, quien ha encabezado desde noviembre las USFK, el Comando de las Naciones Unidas (UNC) y el Comando de Fuerzas Combinadas de Corea del Sur-EE. UU., enfatizó que sus tropas "entrenan a todos los niveles para desarrollar habilidades a nivel de dominio".

Agregó que ha estado realizando su trabajo durante 37 años y que se considera un experto a nivel de dominio del arte operativo en entrenamiento y preparación.

Señaló que, en el pasado, Seúl y Washington publicitaron sus maniobras como parte de su mensaje a la región de que "la alianza es fuerte y actúa como una disuasión", pero que la postura ha cambiado.

"Hay que dar un paso atrás y mirar el ambiente político, militar y diplomático. En 2018 había un ambiente diplomático totalmente diferente respecto a la República Popular Democrática de Corea", dijo refiriéndose al Norte por su nombre oficial.

Añadió que se está llevando a cabo una gran diplomacia y que hay una gran reducción de la tensión en la península coreana en comparación con 2017, por lo que hay que ajustar la forma en la que todavía se deben satisfacer las responsabilidades para mantener una fuerza entrenada y preparada, al mismo tiempo que se crea espacio para que funcione la diplomacia.

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El comandante reiteró que la presencia de las tropas estadounidenses en Corea del Sur no tiene nada que ver con cualquier posible tratado de paz en el futuro con Corea del Norte.

En cuanto a sus recientes comentarios parlamentarios controvertidos, considerados como una indicación de la posibilidad de la retirada de los soldados de EE. UU., o su reducción, en caso de que se firme con Pyongyang un tratado de paz, Abrams dijo que fue "tomado completamente fuera de contexto".

En respuesta a la pregunta de un senador, el 12 de febrero, dijo que las USFK, de 28.500 soldados, permanecerán en la península hasta que haya un tratado de paz, porque se sigue estando en un estado de armisticio -un cese de hostilidades-.

Los comentarios se sumaron a las preocupaciones sobre el futuro de las USFK en caso de la desnuclearización de Corea del Norte y el establecimiento de un sistema de paz para reemplazar el acuerdo de armisticio que detuvo la Guerra de Corea de 1950-53.

Unos días después de los comentarios, Abrams emitió un comunicado público diciendo que el tema de las USFK no está relacionado con ninguna declaración potencial de un fin de la guerra o un tratado de paz.

Respecto a los reportajes sobre su aparente deseo de trasladar la sede del CFC al Campamento Humphreys, una base estadounidense extensa en Pyeongtaek, a 70 kilómetros al sur de Seúl, o retenerlo en la guarnición actual de Yongsan, dijo que se está llevando a cabo el "trabajo apropiado del personal" para decidir lo que será "el mejor plan de acción".

Abrams reafirmó su "pleno apoyo" al acuerdo militar intercoreano del año pasado, que consiste en una serie de medidas de generación de confianza y control de armas, que incluyen el desarme del Área de Seguridad Conjunta (JSA) en la Zona Desmilitarizada (DMZ), y la eliminación de algunos puestos de guardia fronterizos.

Con relación al tema de que las dos Coreas y el Comando de la ONU controlen conjuntamente el JSA, el comandante dijo que el diálogo sigue en curso.

Agregó que respalda completamente lo que se describe en el acuerdo militar integral.

Asimismo, expresó esperanzas de que el reciente acuerdo de un año de los aliados sobre la contribución financiera de Seúl al estacionamiento de las USFK sea ratificado rápidamente por la Asamblea Nacional. Seúl acordó, el mes pasado, pagar 1,04 billones de wones (920 millones de dólares) en 2019, de conformidad con los diálogos del Acuerdo de Medidas Especiales (SMA), lo que supone un aumento frente a los 960.000 millones de wones (846,1 millones de dólares) del año 2018.

Abrams dijo que se trata de un SMA de un año y que empezarán la negociación nuevamente porque solo durará hasta el resto del año natural.

También dijo que abrigan la esperanza de que los dos Gobiernos puedan ser capaces de encontrar un punto en común rápidamente y alcanzar un acuerdo rápido que mantenga el apoyo de Corea del Sur para el gasto del estacionamiento de las USFK a largo plazo.

Sobre el tema de la transferencia del control operativo en tiempos de guerra (OPCON) bajo condiciones, de Washington a Seúl, Abrams dijo que los dos Gobiernos están comprometidos a la transición a Corea del Sur encabezada por el CFC.

Los aliados están preparándose para la transición, después de la cual, Corea del Sur encabezará las operaciones en tiempos de guerra y EE. UU. proporcionará un papel de apoyo.

Abrams obtuvo su comisión de la Academia Militar de EE. UU. en 1982. Ha comandado diversas unidades en operaciones de combate, que incluyen Arabia Saudita, Kuwait, Irak y Afganistán.

Antes de su período en las USFK, ha servido como jefe del Comando de las Fuerzas Armadas de EE. UU. de agosto del 2015 hasta octubre del año pasado. En la mayor organización del Ejército dirigió a 229.000 soldados en servicio activo.

jisooaw@yna.co.kr

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