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(ANÁLISIS) Una posible reducción de un ejercicio militar de los aliados podría impulsar la diplomacia norcoreana pero debilitar la preparación militar

Últimas noticias 22/11/2018 19:51
Esta imagen, proporcionada por Yonhap News TV, muestra al secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis.

Seúl, 22 de noviembre (Yonhap) -- La consideración de Estados Unidos de reducir el tamaño de un importante ejercicio combinado con Corea del Sur el próximo año señaló su deseo de continuar la diplomacia con Corea del Norte, pero profundizó los temores sobre un posible debilitamiento de la postura de defensa de los aliados.

El miércoles, el secretario de Defensa de EE. UU., James Mattis, dijo a los reporteros que el ejercicio primaveral Foal Eagle tendrá una "escala reducida" y que se está "reorganizando un poco" para mantenerlo en un nivel que no sea perjudicial para la diplomacia con Pyongyang durante su desnuclearización.

Las autoridades de Defensa de los aliados han estado manteniendo consultas sobre sus planes para importantes ejercicios regulares como parte de los esfuerzos para facilitar el diálogo con el Estado comunista. Anteriormente, dijeron que tomarían una decisión sobre los planes antes del 1 de diciembre.

Corea del Sur y EE. UU. siguen realizando una revisión en relación con los ejercicios combinados del próximo año, dijo Choi Hyun-soo, portavoz del Ministerio de Defensa de Seúl, a los periodistas, añadiendo que entienden que Mattis hiciera los comentarios sobre el ejercicio Foal Eagle en línea con las consultas de los aliados, y que informarán de los detalles cuando se tome una decisión concreta al respecto, dijo Choi sin dar más detalles.

Los comentarios de Mattis sobre el ejercicio de campo se tomaron como una señal de la voluntad de Washington de continuar su campaña diplomática para inducir el desarme nuclear de Corea del Norte, en particular antes de una posible segunda cumbre entre el presidente del Comité de Asuntos de Estado norcoreano, Kim Jong-un, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el próximo año.

Las preocupaciones han aumentando recientemente dado que el impulso de desnuclearización por parte de EE. UU. podría perder fuerza en medio de una aparente falta de progreso en sus negociaciones con Pyongyang y después de las elecciones de mitad del mantado del 6 de noviembre en EE. UU., un evento político clave para el que Trump necesitaba forraje para su base de apoyo.

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, ha mencionado repetidamente el progreso en las conversaciones con el Norte en medio de una posible segunda cumbre entre ambos países, dijo Park Won-gon, profesor de diplomacia en la Universidad Global Handong, señalando que un anuncio sobre el plan para llevar a cabo el Foal Eagle como estaba programado podría descarrilar los esfuerzos de compromiso.

En un momento de diálogo, EE. UU. podría tomar opciones como cancelar o reducir los ejercicios principales combinados con el Sur, añadió.

Solo este año, los aliados suspendieron los ejercicios principales, incluido el Ulchi Freedom Guardian (UFG) en verano y, más recientemente, el ejercicio aéreo Vigilant Ace, los cuales han sido calificados "de naturaleza defensiva".

Junto con el UFG y el Key Resolve, el Foal Eagle se encuentra entre los ejercicios anuales a gran escala de los aliados. El pasado Foal Eagle, en abril, movilizó a unos 300.000 soldados surcoreanos y 11.500 de Estados Unidos.

Las autoridades militares de los aliados parecen buscar una reorganización de los ejercicios principales, que solían implicar el despliegue de bombarderos, portaaviones y otras armas estratégicas con capacidad nuclear de EE. UU., mientras se mantienen intactos los ejercicios de menor escala.

Después de la Reunión Consultiva de Seguridad (SCM, según sus siglas en inglés) anual con Mattis en Washington el mes pasado, el ministro de Defensa surcoreano, Jeong Kyeong-doo, dijo que los aliados tomarán una decisión sobre los planes para los principales ejercicios del próximo año antes del 1 de diciembre, después de obtener los resultados de una revisión conjunta a nivel de trabajo del 15 de noviembre.

Los funcionarios de Seúl dijeron que todavía se están realizando consultas sobre los planes del ejercicio.

Una fuente del Gobierno de Seúl dijo, bajo condición de anonimato, que planean mantener su parte de los ejercicios según lo planeado, pero aún no se ha tomado una decisión sobre la participación de las fuerzas estadounidenses durante los ejercicios de los aliados.

Habrá una reunión relacionada con el ejercicio entre Seúl y Washington en diciembre, añadió la fuente, que dijo que anticipan que se trazará una dirección general de los ejercicios de los aliados.

Algunos oficiales militares creen que incluso si se suspenden o reducen los ejercicios principales, los aliados pueden mantener la disposición, ya que pueden emplear soluciones de alta tecnología independientemente el uno del otro, como programas computarizados y equipos militares de largo alcance para producir los mismos resultados que los ejercicios normales que realizan conjuntamente.

Sin embargo, persistió la preocupación de que cualquier decisión adicional para reducir la escala o el tamaño de los ejercicios podría ser perjudicial para su postura de defensa combinada.

Si los aliados pospusieran los simulacros una vez, dos veces o más, esto afectará a la preparación, dijo Nam Chang-hee, un experto en seguridad de la Universidad Inha, añadiendo que, sin embargo, hay maneras de modular de manera flexible la intensidad de los ejercicios para mantener la preparación, satisfacer el deseo de Trump de reducir los costes de los ejercicios combinados y al mismo tiempo revivir el impulso para el diálogo entre Corea del Norte y EE. UU.

A los expertos militares les preocupa sobre todo la posible pérdida de oportunidades de las tropas estadounidenses para familiarizarse con el entorno operacional en la península coreana para que puedan operar de inmediato en caso de una contingencia.

Un elemento clave de la disuasión extendida de Washington a Corea del Sur son las tropas aumentadas y el despliegue de armas estratégicas en caso de una crisis aquí, dijo Park, señalando que esto podría verse afectado por la suspensión de los ejercicios combinados.

La disuasión extendida se refiere al compromiso de Estados Unidos de utilizar una gama completa de capacidades militares, incluidos los activos de defensa nuclear, convencionales y de misiles.

adrian@yna.co.kr

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