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(ANÁLISIS)- Un escándalo de manipulación de la opinión en línea provoca un acalorado debate público

Últimas noticias 18/04/2018 20:45
(ANÁLISIS)- Un escándalo de manipulación de la opinión en línea provoca un acalorado debate público - 1

Seúl, 18 de abril (Yonhap) -- Un extenso escándalo de manipulación de la opinión en línea en Corea del Sur está provocando un acalorado debate sobre la moralidad de los escritores polémicos, la credibilidad del discurso ciberespacial y sobre si limitar la libertad de expresión en línea para frenar el politiqueo.

En los últimos días, un escándalo que involucra a un bloguero influyente, que usa el alias Druking, ha enturbiado el panorama político, provocando que el gobernante Partido Democrático rompiera rápidamente los lazos con el exmiembro del partido, y que los partidos opositores sospechen de su posible vínculo con presuntos delitos.

El martes, la fiscalía acusó a Druking, de apellido Kim, y a otros dos blogueros por supuestamente usar un programa de ordenador en enero para aumentar el número de clics de "me gusta" o "siento lo mismo" de dos comentarios críticos con el Gobierno liberal en un artículo publicado por el portal en línea Naver.

El artículo trataba de la decisión del Gobierno surcoreano de hacer que las dos Coreas formasen un equipo conjunto de "hockey" femenino para los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang en febrero. El trío es sospechoso de usar 614 usuarios diferentes para aumentar el número de clics.

Según los informes, dijeron a la policía que querían que pareciera que los conservadores manipularon los comentarios, ya que trataron de probar el programa, del que se sabe que a menudo se hace mal uso para amañar las clasificaciones de la mayoría de los productos comerciales buscados.

El caso atrajo una gran atención política tras las revelaciones de que el representante del Partido Democrático, Kim Kyoung-soo, uno de los mayores hombres de confianza del presidente, Moon Jae-in, ha conocido y se ha comunicado con el sospechoso clave a través de reuniones o redes sociales desde 2016.

Aunque el legislador niega cualquier participación, las revelaciones han desencadenado la especulación de que Druking, con un gran número de seguidores en el ciberespacio, podría haber manipulado las opiniones en línea incluso en el período previo a las elecciones presidenciales de mayo de 2017.

La sospecha se vio reforzada cuando Kim Kyoung-soo admitió que conoció a Druking a mediados de 2016, visitó la editorial del bloguero a petición suya en otoño de ese año, y se reunió nuevamente con él antes de las primarias presidenciales de Moon el año pasado.

El legislador también reveló que después de la victoria electoral de Moon, el bloguero le pidió que recomendara a un conocido suyo para el puesto de cónsul general en Osaka. Este entregó a la oficina presidencial la petición, que fue rechazada. Más tarde, el bloguero hizo otra solicitud para un puesto en la oficina presidencial, pero también fue rechazada.

Entonces, después de que las solicitudes fuesen rechazadas, el bloguero "expresó una queja muy seria, que estuvo cerca del chantaje", dijo Kim a los periodistas el lunes.

Poco después de que estallara el escándalo, el partido gobernante privó a los dos sospechosos de su pertenencia a la formación política, enfatizando que el caso fue provocado por el "comportamiento aberrante" de sus exmiembros. El partido también denunció los ataques del bloque opositor como una ofensiva política "vulgar" antes de las elecciones locales de junio.

Esta foto, tomada el 16 de abril de 2018, muestra al representante Kim Kyoung-soo, del gobernante Partido Democrático, hablando durante una conferencia de prensa en la Asamblea Nacional en Seúl.

El principal partido opositor, el Partido de Libertad Surcoreana, presentó un proyecto de ley para iniciar una investigación especial sobre el caso. Otros partidos definieron el escándalo como un caso que ha "sacudido los cimientos de la democracia del país".

El caso ha ganado una intensa atención política, ya que la Administración Moon ha estado luchando contra la supuesta interferencia política en línea por parte de las entidades estatales de los antiguos Gobiernos conservadores bajo el nombre de "eliminar los males acumulados".

Los enemigos de Moon han buscado similitudes entre los dos casos para, aparentemente, desacreditar al bloque gobernante, aunque el último escándalo involucra a ciudadanos particulares, no a servidores públicos, quienes deben mantener la neutralidad política.

Hay algunos informes que tratan el acto de ciudadanos corrientes expresando sus puntos de vista políticos en línea como idénticos a los actos ilegales, dijo la representante Kim, añadiendo que eso es una afrenta para los ciudadanos que participan activamente en la política.

Sin embargo, si los blogueros particulares hubieran operado bajo la dirección de una entidad política importante, el escándalo podría convertirse en una gran tormenta política, señalaron los observadores.

Los observadores políticos dijeron que el caso Druking no es una sorpresa, dado que los blogueros, junto con sus seguidores en línea y bajo el disfraz de "voluntarios", han estado extendiendo su alcance político a menudo en busca de intereses personales.

Los blogueros que apoyaron a un candidato en particular a menudo demandan algo a cambio, dijo una fuente política a la Agencia de Noticias Yonhap bajo condición de anonimato, añadiendo que si esa demanda no se cumple, se convierten en sus detractores o en algunos casos, organizan una campaña para frustrar la apuesta del legislador para otro período.

A menudo solicitan favores laborales para sus parientes o conocidos cercanos, o incluso hacen demandas monetarias, continuó explicando la fuente, añadiendo que a veces le piden al legislador que asista a sus eventos personales para alardear de su influencia social, una demanda a menudo rechazada por sus secretarios.

A los políticos a menudo les resulta cada vez más difícil resistir la tentación de confiar en blogueros reconocidos para sus campañas electorales, en medio de la creciente influencia de las redes sociales entre los votantes conocedores de la tecnología, señaló la fuente.

Kim Hyung-joon, profesor de política de la Universidad Myongji de Seúl, señaló a Yonhap que el actual escándalo parece haber sido el resultado, en parte, de la inclinación de las fuerzas políticas a fomentar opiniones positivas en línea sobre ellos.

Si se determina que es cierto que un bloguero poderoso usó su influencia para manipular la opinión de las redes sociales, este es un elemento que amenaza la democracia del país, agregó Kim.

El escándalo se ha sumado a la creciente desconfianza pública sobre las opiniones y los comentarios en el ciberespacio.

adrian@yna.co.kr

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