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(4ª AMPLIACIÓN)- La expresidenta Park Geun-hye es sentenciada a 24 años de prisión

Últimas noticias 06/04/2018 21:01
La expresidenta Park Geun-hye (foto de archivo)

Seúl, 6 de abril (Yonhap) -- La expresidenta Park Geun-hye ha sido sentenciada, este viernes, a 24 años de prisión y una multa de 18.000 millones de wones (16,8 millones de dólares) por un enorme escándalo de corrupción que condujo a su destitución a principios del año pasado.

En un juicio televisado en vivo, el Tribunal del Distrito Central de Seúl emitió la sentencia contra la exlíder del país, un año después de su arresto a finales de marzo de 2017.

Park, de 66 años, fue acusada de 18 cargos de corrupción, incluidos soborno, abuso de poder y filtración de secretos estatales, de 16 de los cuales fue declarada culpable. La fiscalía había demandado una sentencia de 30 años de prisión y 118.500 millones de wones en multas (110,9 millones de dólares).

El tribunal dictaminó que Park conspiró con su confidente y amiga, Choi Soon-sil, en coaccionar a los grupos empresariales Samsung, Lotte y SK para que proporcionaran o prometieran un total de 23.000 millones de wones (21,5 millones de dólares) en sobornos.

"La acusada abusó de la autoridad presidencial delegada del pueblo de este país y esto dio como resultado un gran caos en términos de orden público y gestión estatal", dijo el juez Kim Se-yun en el juicio televisado, añadiendo que la responsabilidad recae en Park por haber abandonado sus deberes constitucionales.

La primera mujer presidenta de Corea del Sur, quien asumió el poder a principios de 2013, se convirtió en el primer jefe de Estado del país en ser destituido y en el tercero en ser acusado de corrupción.

Esta foto, tomada a distancia en la palza Gwanghwamun, captura el momento del juicio, transmitido en directo, por corrupción de la expresidenta Park Geun-hye, el 6 de abril de 2018, en el que el juez impone una sentencia de 24 años de prisión para la exlíder caída en desgracia.

La corte considero 7.300 millones de wones (6,8 millones de dólares) como sobornos de Samsung. También reconoció 7.000 millones de wones (6,5 millones de dólares) como sobornos proporcionados por el gigante minorista Lotte a la fundación sin ánimo de lucro de Choi.

El tribunal halló a Park culpable de forzar a SK a financiar con 8.900 millones de wones (8,3 millones de dólares) una de las firmas de Choi, aunque nunca se realizó el pago.

Park también influyó en otras grandes compañías para establecer contactos con compañías dirigidas por Choi o sus conocidos, dijo el juez.

Park también fue declarada culpable de los cargos relacionados con la creación y administración de su Gobierno de una lista negra de artistas considerados críticos con su Gobierno. A aquellos que estaban en la lista se les negaron las subvenciones estatales.

El tribunal la consideró responsable del despido y la degradación de los funcionarios que desafiaron las órdenes para poner en desventaja a los artistas.

Su amiga Choi fue sentenciada a 20 años de cárcel en febrero. Choi ha apelado el fallo del tribunal.

El escándalo condujo a su impugnación parlamentaria en diciembre de 2016. Fue destituida oficialmente por el Tribunal Constitucional el 10 de marzo de 2017. Park fue arrestada más tarde ese mismo mes y ha sido juzgada desde mayo.

Park no compareció ante la audiencia para sentencia de este viernes. Ha estado boicoteando la audiencia en protesta contra la decisión del tribunal, en octubre, de extender por seis meses su encarcelamiento.

Se dice que ese viernes permaneció en su celda en el Centro de Detención de Seúl, al sur de la capital surcoreana.

La Policía reforzó la seguridad alrededor del tribunal enviando a 3.300 policías. Afuera del juzgado, los partidarios de Park organizaron una manifestación pidiendo su liberación. Piquetearon y colgaron pancartas impresas con su rostro, alegando su inocencia y protestando por lo que llaman una investigación de motivación política.

Los partidarios de la expresidenta Park Geun-hye ondean la bandera nacional frente al Tribunal del Distrito Central de Seúl, antes del juicio por la sentencia de Park, celebrado la tarde del 6 de abril de 2018.

Park es la hija mayor del fallecido expresidente Park Chung-hee. El antiguo general del Ejército tomó el poder en un golpe de estado en 1961 y gobernó el país durante 18 años.

Su hija pasó sus primeros años en el palacio presidencial de Cheong Wa Dae. A los 22 años, ocupó el papel de primera dama después de que su madre fuera asesinada por un simpatizante de Corea del Norte en 1974. Cinco años más tarde, su padre fue asesinado por uno de sus colaboradores más cercanos.

La expresidenta Park entró en política en 1997 y se convirtió en un ícono de los conservadores mientras fungió como legisladora duranto cinco períodos y presidió dos veces su partido.

Park cimentó su posición como líder conservadora al encabezar la aplastante victoria de su partido en las elecciones generales de 2004, ganándose el apodo de "Reina de las Elecciones".

Su primer intento para lograr la presidencia no tuvo éxito. Perdió ante Lee Myung-bak en las primarias de 2007 por la candidatura presidencial del partido.

En 2012, ganó las elecciones presidenciales al vencer a su rival Moon Jae-in. Park recordó a los votantes los viejos buenos días de su padre, quien lideró el rápido crecimiento económico del país. También evocó la imagen de un líder libre de corrupción, diciendo que no tenía familia que cuidar y que, por lo tanto, no tenía ningún motivo para acumular riqueza.

Su presidencia terminó por el escándalo de corrupción un año antes de que terminara su mandato de cinco años.

El predecesor de Park, Lee Myung-bak, también ha sido arrestado por una serie de cargos de corrupción que se centran en su presunta titularidad de una lucrativa compañía de partes de vehículos actualmente dirigida por su hermano.

Park y Lee son solo los últimos en una serie de ex jefes de Estado de Corea del Sur que se enfrentan a una investigación criminal.

Roh Moo-hyun, el predecesor inmediato de Lee, fue interrogado en 2009 por un escándalo de corrupción que involucró a su familia. La investigación se cerró después de que se suicidara en mayo de ese año.

Chun Doo-hwan y Roh Tae-woo, que tomaron el poder en un golpe de estado en 1979 y gobernaron el país desde la década de 1980 hasta principios de la década de 1990, fueron condenados por corrupción y motín, pero fueron indultados en 1997 por el entonces presidente Kim Young-sam. Kim y su sucesor Kim Dae-jung también vieron a sus hijos acusados ​​de soborno.

adrian@yna.co.kr

(FIN)

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