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Los lazos entre Seúl y Pekín progresan pero la controversia del THAAD los somete a una prueba de fuego

Últimas noticias 18/08/2017 16:34
Firma del establecimiento de los lazos diplomáticos entre Corea del Sur y China el 24 de agosto de 1992 (foto de archivo)

Seúl, 18 de agosto (Yonhap) -- Corea del Sur y China han experimentado un progreso significativo en las relaciones bilaterales durante los últimos 25 años desde el establecimiento de los lazos diplomáticos, y ahora parecería imposible imaginarse un mundo sin que los dos vecinos trabajen juntos en diversos campos de la región y en el escenario mundial, dijeron este viernes los expertos.

Pese a que los lazos bilaterales parecen haber experimentado muchos altibajos durante dicho periodo, una de las cosas seguras es que nunca han parado de avanzar y hacia un rumbo más fuerte, añadieron.

El comercio ha aumentado en más de 30 veces y el intercambio de personal en casi 70 veces. Además, es uno de los destinos turísticos favoritos del uno y el otro.

Los dos establecieron lazos diplomáticos oficiales el 24 de agosto de 1992, prometiendo dejar atrás su animosidad insuperable y resentimiento brotados por la Guerra de Corea de 1950-53 y consolidados por la subsiguiente Guerra Fría de décadas de duración.

El avance en sus lazos ha sido amplio y profundo y ha sido notorio especialmente en los sectores de economía y comercio.

Según datos del Gobierno, el comercio bilateral entre Corea del Sur y China, que fue de alrededor de 6.400 millones de dólares en 1992, aumentó hasta 211.390 millones de dólares en 2016. China ha emergido como el mayor destino de exportación para Corea del Sur, que vende más de un 20 por ciento de sus productos al país más poblado del mundo.

Cerrados durante mucho tiempo entre sí, el mercado turístico y el intercambio de personal han sido también impulsados gracias a sus relaciones descongeladas.

Los datos aportados por la Organización de Turismo de Corea del Sur mostraron que solo alrededor de 152.000 personas viajaron de uno al otro país en 1993, pero el número creció 69 veces hasta unos 10.428.000 en 2015. Impulsados por el aumento de los intercambios humanos, ahora están disponibles unos 1.170 vuelos semanales entre los dos.

Los lazos económicos culminaron en diciembre del 2015, cuando ambos implementaron un acuerdo de libre comercio con el fin de eliminar los aranceles de más de un 90 por ciento de los productos durante un máximo de 20 años.

Sus lazos diplomáticos han sido reforzados también desde entonces. En 2008 elevaron sus relaciones a una asociación de cooperación estratégica para que los intercambios fuesen más allá de la economía a la cooperación en otras muchas áreas, incluida la seguridad.

Los lazos obtuvieron un impulso especialmente después de que el presidente chino, Xi Jinping, tomara posesión de su cargo en 2013.

Xi visitó Corea del Sur en julio del 2014, una visita inusual de un líder chino, que precedió a un viaje a su aliada, Corea del Norte. Casi un año después, la entonces presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, fue a Pekín y asistió a un enorme desfile militar, el punto central del 70º aniversario de la victoria de China sobre Japón en la Segunda Guerra Mundial.

Esto no quiere decir que los dos no hayan experimentado contratiempos en sus relaciones.

Una disputa comercial en el año 2000, provocada por el acto de salvaguardia de Corea del Sur sobre el ajo chino para proteger su mercado y la represalia subsiguiente de China, con la prohibición de importaciones de teléfonos móviles y productos de polietileno surcoreanos, fue uno de los puntos más bajos. El intento de China de incluir un antiguo reino coreano en su propia historia sigue siendo un tema delicado.

La próxima semana Seúl y Pekín celebrarán el 25º aniversario del establecimiento de sus lazos diplomáticos; sin embargo, parece que sus relaciones serán puestas a prueba de nuevo, ya que los dos permanecen firmemente en desacuerdo sobre el despliegue de un sistema de defensa antimisiles de EE. UU. en territorio surcoreano.

En julio del año pasado, Corea del Sur y EE. UU. desvelaron un plan conjunto para instalar una batería del Sistema de Defensa Terminal de Área a Gran Altitud (THAAD, según sus siglas en inglés), diciendo que es para defenderse mejor de los misiles de Corea del Norte.

China se ha opuesto rotundamente al paso, afirmando que forma parte del sistema de defensa antimisiles de EE. UU. y que su potente radar de banda X, en particular, dañará sus intereses de seguridad estratégica.

Desde entonces, Pekín ha intensificado lo que aparenta ser una represalia contra las firmas y productos surcoreanos en sus mercados, imponiendo restricciones de viaje a Corea del Sur y aplicando estrictamente normas sobre los productos surcoreanos, incluidos los culturales.

Unos lazos tensos con China suponen una seria amenaza para Corea del Sur en términos económicos, debido a su gran dependencia del mayor mercado del mundo. Sería lo último que Corea del Sur desee en un momento en el que busca la cooperación de China, el aliado más cercano de Corea del Norte, para resolver el estancamiento nuclear actual en la península coreana.

Los funcionarios chinos expresaron preocupación sobre la prolongada disputa por el sistema del THAAD y sus ramificaciones en los lazos con Corea del Sur. En tal sentido, el embajador de China ante Corea del Sur, Qiu Guohong, dijo, el jueves pasado, en un foro sostenido en la ciudad vacacional de Jeju, que es el reto más difícil al que se han enfrentado en 25 años. Sin embargo, expresó la esperanza de que las cosas regresen a la normalidad, ya que ambos países sostienen un fuerte "impulso" y "base" para la cooperación.

Un alto diplomático surcoreano calificó el reciente acontecimiento provocado por la controversia del THAAD como problemas iniciales, diciendo que es algo que los dos países deben superar para prepararse para un futuro mejor, para otros 25 años más de lazos más fuertes y sanos.

jisooaw@yna.co.kr

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