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(AMPLIACIÓN)- Moon: Seúl evitará una guerra en Corea a toda costa

Últimas noticias 15/08/2017 11:48
El presidente, Moon Jae-in (tercero por la izda., 1ª fila), saluda a la bandera nacional en una ceremonia celebrada, el 15 de agosto de 2017, en Seúl, para conmemorar el 72º aniversario de la liberación nacional del régimen colonial japonés de 1910-45.

Seúl, 15 de agosto (Yonhap) -- El presidente surcoreano, Moon Jae-in, ha dicho, este martes, que el Gobierno de Seúl evitará una guerra en la península coreana a toda costa, añadiendo que ampliará sus esfuerzos diplomáticos para resolver pacíficamente el problema nuclear y de misiles de Corea del Norte.

"El Gobierno evitará una guerra a toda costa. Debemos resolver pacíficamente el asunto nuclear norcoreano, sin importar cuántos altibajos haya", dijo el presidente en una ceremonia para conmemorar el 72º aniversario de la liberación nacional del régimen colonial japonés de 1910-45.

Moon añadió que el Gobierno aumentará sus esfuerzos diplomáticos para asegurarse de que no ceje el principio de la comunidad internacional de resolución pacífica del tema nuclear norcoreano.

Sus comentarios tuvieron lugar en medio del aumento de las tensiones entre Estados Unidos y Corea del Norte, que, en opinión de muchos, podría conducir al estallido de un conflicto armado o de una guerra sin cuartel.

Corea del Norte dijo que está considerando realizar un ejercicio de misiles cerca de la isla de Guam, controlada por EE. UU., lo que se considera como una amenaza clara y directa a Washington.

Estados Unidos ha advertido de que podría contrarrestar militarmente las amenazas de Pyongyang, e incluso el presidente estadounidense, Donald Trump, llegó a decir que su Ejército está preparado para la acción.

Aparentemente, Moon trató de apaciguar a ambas partes, diciendo que ninguna acción militar debe tomarse sin el consentimiento de Seúl; sin embargo, añadió que, a fin de garantizar la paz, Corea del Sur aumentará sus propias capacidades de defensa y mantendrá, al mismo tiempo, las puertas abiertas al diálogo militar, a fin de que las tensiones entre el Sur y el Norte no empeoren.

Asimismo, reiteró su llamamiento al Norte para que detenga sus provocaciones y regrese a la mesa de diálogo, diciendo que, cuando la nación comunista detuvo sus pruebas de misiles o declaró una suspensión de sus ensayos nucleares fue cuando las relaciones intercoreanas se encontraron en su mejor momento, cuando se promovieron las conversaciones del Norte con Estados Unidos y Japón y cuando floreció la diplomacia multilateral en la región del Nordeste Asiático.

Moon añadió que la resolución del asunto nuclear norcoreano debe comenzar con una congelación nuclear y que Corea del Norte debe detener sus provocaciones nucleares y de misiles antes de que se puedan crear las condiciones para el diálogo.

El presidente dijo, además, que Corea del Sur ayudará a conseguir el desarrollo económico del Norte y a garantizar la seguridad de su régimen si Pyongyang escoge el camino correcto, aclarando que Seúl no desea el colapso de Corea del Norte ni busca la reunificación mediante la absorción o cualquier tipo de unificación artificial.

Agregó que, en caso de que el Norte continúe por el mismo camino, solo se encontrará con el aislamiento y un futuro sombrío y que el Sur no tiene otra opción que incrementar sus sanciones y presión contra el Norte, aunque no desea hacerlo.

Moon volvió a invitar al Norte a participar en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno, que se celebrarán en 2018 en la ciudad surcoreana de PyeongChang, calificándolos como "una gran oportunidad para que el Sur y el Norte den un paso hacia la paz".

También urgió a otros países del Nordeste Asiático, como Japón, a participar en los esfuerzos para institucionalizar la cooperación regional en seguridad y economía, pero añadió que, para ello, Japón debe afrontar de lleno la historia compartida con los países y admitir sus atrocidades del pasado.

El presidente había insinuado, con anterioridad, el abandono del acuerdo de 2015 con Japón sobre la esclavitud sexual cometida por el país nipón sobre las mujeres coreanas durante la Segunda Guerra Mundial.

El acuerdo, alcanzado por la Administración anterior, trató de poner fin a la disputa de una vez por todas, a cambio de que Japón proporcionase 10.000 millones de yenes (9,1 millones de dólares) como ayuda a las víctimas.

Moon señaló que, en cuanto al tema de la esclavitud sexual y el trabajo forzoso de coreanos impuestos por Japón en el pasado, su Gobierno respalda las normas internacionales para restaurar el honor de las personas, su compensación, la determinación de hechos y la promesa de evitar una recurrencia de tales sucesos, basándose en los valores universales del consenso nacional y de toda la humanidad.

elena@yna.co.kr

(FIN)

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