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Tras 100 días como presidente, Moon marca el tono de las futuras reformas

Últimas noticias 14/08/2017 09:00
Moon Jae-in y su esposa Kim Jung-sook saludan durante la investidura de Moon, el 10 de mayo de 2017. (foto de archivo)

Seúl, 4 de agosto (Yonhap) -- En menos de cien días desde su investidura, el nuevo presidente surcoreano Moon Jae-in parece haber cambiado el rumbo del país, con muchas mejoras aunque también muchos desafíos como la creciente tensión con Corea del Norte.

Moon ha iniciado muchos cambios durante sus tres primeros meses como presidente, ya que pretende una reforma completa de la nación, empezando por el tratamiento al jefe de Estado.

El nuevo presidente visitó a los líderes de cada partido de la oposición antes de su investidura del 10 de mayo para pedir su apoyo en la gestión del país, siendo el primer líder nacional en hacerlo.

Moon está mostrando una actitud humilde y amistosa que contrasta con presidentes anteriores, que a menudo eran considerados líderes todopoderosos.

Por ejemplo, según fuentes de la oficina presidencial, desde que Moon rechazó la ayuda de un guardaespaldas para sacarse la chaqueta antes de la primera reunión con sus colaboradores, este tratamiento ha desaparecido de la oficina presidencial pese a ser común con líderes anteriores.

El intento de Moon de eliminar la imagen autoritaria del presidente del país puede ser consecuencia de su necesidad de diferenciarse de los dos Gobiernos conservadores anteriores con los expresidentes Lee Myung-bak y Park Geun-hye.

Moon fue elegido presidente en unas inusuales elecciones causadas por la destitución de Park por una serie de acusaciones de corrupción que la mantienen detenida desde marzo.

Moon Jae-in (izda.) recibe flores de los vecinos de la oficina presidencial, el 10 de mayo de 2017. (foto de archivo)

Los esfuerzos de Moon parecen estar dando fruto, ya que su tasa de aprobación se mantiene por encima del 70 por ciento desde su investidura.

Esta popularidad puede estar causada por sus nuevas iniciativas y políticas, y al mismo tiempo le dan el apoyo e impulso necesarios para ponerlas en práctica.

Sus esfuerzos para transformar completamente el país en lo que define como una auténtica nación merecedora del término nación están definidos en sus cinco objetivos y cien tareas anunciados el mes pasado, que se centran en mejorar los ingresos de los ciudadanos, y especialmente de aquellos en peor situación económica.

Para ello, Moon se ha comprometido a crear casi un millón de nuevos empleos en el sector público durante sus cinco años de mandato, empezando por 110.000 empleos este año.

Las iniciativas más ambiciosas y alabadas de Moon incluyen su plan de reforma del sistema nacional de cuidado sanitario, que una vez completada en 2020 recortará los gastos médicos de los surcoreanos en un 18 por ciento general y un 46 por ciento en el caso de los ciudadanos con menores ingresos, según explicó el presidente.

El portavoz presidencial Park Soo-hyun definió los primeros cien días de presidencia de Moon diciendo: "En general los últimos cien días podrían ser definidos por muchas políticas y esfuerzos importantes para comunicarse directamente con el pueblo. Las nueva Administración ha avanzado, presentando muchas nuevas políticas dirigidas a cambiar la forma misma en que vivimos nuestras vidas y construir una nación que protegerá y apreciará cada una de esas vidas".

Moon Jae-in (dcha.) brinda con líderes empresariales surcoreanos, el 27 de julio de 2017. (foto de archivo)

Sin embargo, Moon también se enfrenta a numerosos y serios desafíos.

La financiación de los numerosos cambios es motivo de críticas diarias de la mayoría de partidos de la oposición, ya que se estima que las cien tareas políticas esbozadas por la nueva Administración tendrán un coste de 178 billones de wones (156.000 millones de dólares) entre 2018 y 2022, que suponen casi la mitad del presupuesto gubernamental total de 400 billones de wones (350.000 millones de dólares) para este año.

Además, el Gobierno ha dicho que la reforma sanitaria tendrá un coste adicional de 30,6 billones de wones (26.800 millones de dólares) durante el período citado.

La forma de contener las crecientes provocaciones de Corea del Norte es otro asunto importante y urgente para el nuevo Gobierno progresista, del cual se esperaba que fuese capaz de mejorar las relaciones intercoreanas pero que hasta el momento ha sido incapaz de hacerlo.

La Administración de Moon Jae-in propuso mantener diálogos militares y de la Cruz Roja con Corea del Norte, para discutir formas de aliviar la tensión en la frontera y asuntos humanitarios como las reuniones de familias separadas por la Guerra de Corea de 1950-53.

Más de un mes después de la propuesta de Seúl, Pyongyang aún no ha respondido a la oferta de diálogo. En lugar de ello, ha realizado siete lanzamientos de prueba de misiles que causaron una nueva resolución de sanciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU).

Pyongyang está elevando las tensiones en la península coreana con su amenaza de llevar a cabo un ejercicio de lanzamiento de misiles hacia los alrededores de la isla de Guam, controlada por Estados Unidos y en la que hay unidades militares estadounidenses.

El viernes, el portavoz de la oficina presidencial surcoreana dijo que Washington acordó discutir por adelantado con Seúl cualquier medida contra Pyongyang, descartando la posibilidad de un ataque preventivo de Estados Unidos contra Corea del Norte sin el conocimiento ni consentimiento de Corea del Sur.

Moon Jae-in preside una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional, el 28 de julio de 2017. (foto de archivo)

felipe@yna.co.kr

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