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Trump y Xi acuerdan trabajar juntos para convencer a Corea del Norte de que suspenda su programa nuclear

Últimas noticias 08/04/2017 10:32
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (segundo por la izda.), habla a su homólogo chino, Xi Jinping (segundo por la dcha.), durante su primera cumbre oficial, celebrada, el 7 de abril de 2017 (hora local), en Florida, Estados Unidos.

Washington, 7 de abril (Yonhap) -- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, han acordado, el viernes (hora local), trabajar conjuntamente para convencer a Corea del Norte de que suspenda su programa nuclear, ha dicho un funcionario, durante su primera cumbre oficial, que se vio eclipsada por los ataques sorpresa estadounidenses contra Siria la noche anterior.

Ambas partes han alcanzado un acuerdo, compartiendo la opinión de que el desarrollo nuclear norcoreano ha alcanzado "una fase muy seria", según informó el secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, durante una conferencia de prensa sobre la cumbre celebrada en Florida, Estados Unidos.

Tillerson también dijo que Estados Unidos está preparado para trazar "su propio curso" en caso necesario, respaldando las reiteradas advertencias de Trump de que Estados Unidos tomará medidas unilaterales a menos que China ayude a refrenar al Norte.

Los resultados no están a la altura de las grandes expectativas de que Trump presionaría fuertemente a Xi para resolver el problema norcoreano, como el único país que tiene una considerable influencia sobre Pyongyang.

Sin embargo, los diálogos produjeron un progreso en los esfuerzos de Trump para reducir el déficit comercial con la segunda economía más grande del mundo.

El secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross, dijo que ambas partes acordaron un "plan de 100 días", que tiene como objetivo aumentar las exportaciones estadounidenses hacia China y reducir su déficit comercial.

Tillerson dijo que Trump aceptó la invitación de Xi para visitar China.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (izda.), y su homólogo chino, Xi Jinping

Las conversaciones cumbre fueron casi completamente eclipsadas por el ataque nocturno de Estados Unidos contra Siria.

Los ataques sorpresa de misiles Tomahawk, en respuesta al uso sirio de armas químicas letales contra los activistas civiles a comienzos de esta semana, fueron considerados como un fuerte mensaje, para Corea del Norte, Irán y otros países rebeldes, de que Trump puede tomar medidas militares contra ellos en cualquier momento.

Después de los ataques, Trump pronunció un discurso nacional y dijo que es de "interés nacional vital" para Estados Unidos prevenir e impedir la proliferación y el uso de las armas químicas letales. Lo mismo podría decirse de las armas nucleares y los misiles balísticos que Pyongyang ha buscado durante mucho tiempo.

El ataque también podría ser un mensaje para Pekín, de que Estados Unidos podría tomar sus propias medidas a menos que China refrene al Norte.

Sean Spicer, secretario de prensa de la Casa Blanca, dijo que el ataque "envía un fuerte mensaje no solo a Siria, sino a todo el mundo".

Trump dijo, tras los diálogos, que se han logrado grandes avances en sus relaciones con China y que se seguirán logrando nuevos progresos.

El presidente estadounidense añadió que ambas partes han desarrollado una excelente relación y que cree que muchos de los potenciales problemas graves se disiparán, aunque no aclaró si los "problemas graves" incluían a Pyongyang.

En respuesta, Xi dijo que ambas partes "lograron muchos acuerdos en común", incluida la necesidad de profundizar sus lazos de amistad.

La cumbre tiene lugar mientras que Corea del Norte ha estado elevando las tensiones con una serie de lanzamientos prohibidos de misiles balísticos, incluido el más reciente de esta semana, en su búsqueda del desarrollo de los misiles balísticos intercontinentales con ojivas nucleares, capaces de alcanzar el territorio continental estadounidense.

Sin embargo, Pekín se ha mostrado reacio a utilizar su influencia sobre Pyongyang por temor a que la presión sobre el régimen norcoreano sea muy fuerte y cause una inestabilidad en el Norte, e incluso su colapso, que podría originar el surgimiento de un país a favor de Estados Unidos en su frontera.

En una entrevista con Financial Times, publicada el domingo pasado, Trump advirtió de que Estados Unidos tomará actos unilaterales para deshacerse de las amenazas militares de Corea del Norte, y que eso "no será bueno para nadie", a no ser que China cumpla con su parte.

La Administración Trump ha mostrado su creciente impaciencia con Pyongyang, e incluso el secretario de Estado Tillerson mencionó abiertamente la posibilidad del uso de medidas militares durante su visita a Corea del Sur el mes pasado. Tras el lanzamiento del misil norcoreano, Tillerson emitió una declaración inusualmente dura, diciendo que Estados Unidos "ha hablado suficiente sobre Corea del Norte".

La cumbre también fue observada de cerca para ver si Estados Unidos se situaba del lado surcoreano ante las intimidaciones chinas contra Corea del Sur por su despliegue del Sistema de Defensa Terminal de Área a Gran Altitud (THAAD, según sus siglas en inglés) estadounidense en la península como defensa contra las crecientes amenazas norcoreanas.

No se sabe con certeza si la cuestión fue mencionada durante los diálogos.

paola@yna.co.kr

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