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Una asociación de empresarios celebra una sesión sobre la nueva ley anticorrupción

Últimas noticias 18/08/2016 22:53

Seúl, 18 de agosto (Yonhap) -- A partir de finales de septiembre, las entidades empresariales que operan en Corea del Sur no podrán ofrecer a los periodistas viajes al extranjero para que asistan a la presentación de nuevos productos u otros tipos de actos promocionales, según dijeron este jueves consejeros corporativos en un foro celebrado en Seúl.

Cerca de 500 empresarios surcoreanos asistieron a la sesión organizada por la Cámara de Comercio e Industria de Corea del Sur (KCCI, según sus siglas en inglés) acerca de la controvertida ley anticorrupción que regula invitaciones y regalos. La ley, conocida como Ley Kim Young-ran en honor a su proponente, tiene como objetivo aumentar la transparencia entre los funcionarios públicos, los periodistas y los profesores de instituciones privadas.

Bajo esta ley, que entrará en vigor el próximo 28 de septiembre, es ilegal que los funcionarios públicos, periodistas y profesores acepten invitaciones para comer por valor superior a 30.000 wones (27 dólares), regalos por un valor superior a 50.000 wones (45 dólares) o dinero en actos familiares por un valor superior a 100.000 wones (90 dólares).

La KCCI invitó a empresarios para informarles sobre el alcance de la ley y cómo minimizar sus efectos.

La ley pretende cerrar agujeros legales en las normas actuales, bajo las cuales no se puede castigar a funcionarios públicos que acepten regalos y servicios caros a menos que haya indicios claros de reciprocidad, según la Comisión Anticorrupción y de Derechos Civiles.

Los empresarios pidieron a la comisión la elaboración de directrices concretas, ya que consideran difícil cumplir la ley estrictamente.

Uno de los empresarios asistentes dijo que "es virtualmente imposible vigilar estrictamente a cada empleado para ver si proporciona dinero en bodas o funerales en exceso de 100.000 wones cuando hay más de 30.000 empleados".

En julio, El Tribunal Constitucional dictó que la ley es constitucional, permitiendo su entrada en vigor según el plan previsto.

La ley impone castigos de un máximo de tres años de prisión o multas de cinco veces la cantidad aceptada en caso de recibir más de un millón de wones (900 dólares) en una entrega o más de tres millones de wones (2.700 dólares) en un año, independientemente de si es a cambio de favores o en relación con su trabajo.

Por otra parte, un comité parlamentario acordó incrementar los límites máximos estipulados en la ley hasta 50.000 wones (45 dólares) en el caso de invitaciones y 100.000 wones (90 dólares) en el caso de regalos, alegando que el incremento es necesario para proteger a las personas que se dedican al sector agrícola y pesquero.

felipe@yna.co.kr

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