Go to Contents Go to Navigation

(ANÁLISIS)- Se intensifican los llamamientos para imponer sanciones sobre las exportaciones de mano de obra norcoreana

Últimas noticias 17/02/2016 15:46

Seúl, 17 de febrero (Yonhap) -- Se están intensificando los llamamientos para la imposición de sanciones sobre las exportaciones de trabajadores por parte de Corea del Norte, debido a la necesidad de cortar el flujo de divisas hacia el país comunista, que podría emplearse para desarrollar sus programas nucleares y de misiles.

Según un informe de la ONU, Corea del Norte ha enviado al extranjero a más de 50.000 trabajadores, principalmente a China y Rusia, ya que está tratando de obtener dólares para evitar los apuros económicos bajo las duras sanciones de las Naciones Unidas.

Se cree que aproximadamente un 60 por ciento de dichos trabajadores están empleados en el sector de la construcción y que envían anualmente a su país de origen entre 200 y 300 millones de dólares, señaló el grupo cívico surcoreano Archivo de los Derechos Humanos Norcoreanos.

Yoon Yeo-sang, director jefe del grupo, dijo que, bajo el régimen del nuevo líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, las exportaciones de trabajadores norcoreanos han aumentado notablemente, dado que no está prohibido por las resoluciones actuales de la ONU, por lo que para Pyongyang es una manera fácil y buena de conseguir divisas fuertes.

Una fuente del Gobierno de Seúl dijo que el número de norcoreanos que trabajan en el extranjero se ha incrementado rápidamente, entre 50.000 y 60.000 en los últimos años, con respecto a los cerca de 20.000 en el año 2010.

Pero, tras la cuarta prueba nuclear y el reciente lanzamiento de un misil de largo alcance por parte de Corea del Norte, se han estado incrementando los llamamientos para que la comunidad internacional intensifique el control sobre el envío de trabajadores norcoreanos al extranjero.

En su sanción no militar más fuerte hasta la fecha contra las provocaciones norcoreanas, Corea del Sur cerró, la semana pasada, el polígono industrial conjunto en la ciudad fronteriza de Kaesong, en Corea del Norte.

El ministro de Unificación surcoreano, Hong Yong-pyo, dijo, el domingo pasado, que el 70 por ciento del dinero que fluyó hacia el complejo fue canalizado al Partido de los Trabajadores de Corea del Norte, para el desarrollo de su programa armamentístico.

Desde la apertura del Complejo Industrial de Kaesong, en 2004, Corea del Sur ha proporcionado al Norte alrededor de 560 millones de dólares en efectivo para los salarios de los cerca de 54.000 trabajadores norcoreanos empleados por las 124 pymes surcoreanas que operaban en el recinto.

La presidenta surcoreana, Park Geun-hye, dijo, el martes pasado, que la decisión de cerrar el polígono se tomó para cortar una fuente de ingresos importante para Corea del Norte, a fin de impedir el desarrollo de sus programas nucleares y de misiles.

Según los expertos, a fin de compensar la falta de divisas fuertes debido al cierre del complejo, Corea del Norte podría enviar al extranjero más trabajadores para suplirlas.

No obstante, una fuente familiarizada con los asuntos norcoreanos señaló que no sería fácil para el Norte incrementar drásticamente el número de este tipo de asalariados, dado el aumento de las críticas internacionales sobre las graves violaciones que el país comunista comete contra los derechos humanos de sus trabajadores en el extranjero, por lo que Pyongyang podría jugar con la forma en la que envía a los obreros y recibe el dinero.

El Consejo de Seguridad de la ONU (CSNU) está trabajando para elaborar una nueva resolución de sanciones contra Corea del Norte por su prueba nuclear del 6 de enero.

En opinión de algunos expertos, a diferencia de las sanciones actuales, que prohíben el comercio sobre artículos específicos, las nuevas sanciones que elaborará el CSNU deberían enfocarse en el comercio de bienes que no sean mercancías, como las exportaciones de trabajadores.

Un informe del Instituto de Desarrollo de Corea del Sur (KDI, según sus siglas en inglés) señaló que, incluso sin las sanciones, se espera que el comercio de bienes de Corea del Norte se vea afectado por la desaceleración económica de China y el descenso de los precios internacionales del petróleo. Sin embargo, añadió que el comercio norcoreano de bienes que no son mercancías, como las exportaciones de mano de obra, ha estado en aumento desde el primer trimestre del año pasado, y es probable que se acentúe aún más, dado que Corea del Norte no tiene otra opción para ganar dólares.

Otros expertos dicen que no será fácil que el CSNU adopte una resolución que prohíba las exportaciones norcoreanas de trabajadores, dado que es probable que China y Rusia -los principales destinos de este tipo de obreros- ejerzan su derecho a veto, por lo que, en su lugar, la comunidad internacional puede apelar a los países que utilizan este tipo de mano de obra para que se abstengan de emplear a norcoreanos o de mejorar sus condiciones laborales.

elena@yna.co.kr

(FIN)

Inicio Subir