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(ACTUALIZACIÓN)- Continúan por segundo día las reuniones de las familias separadas

Últimas noticias 21/02/2014 19:02

Montaña Kumgang, Corea del Norte, 21 de febrero (Yonhap) -- Para Hwang Deok-young, de 82 años, la reunión de esta semana con sus dos hermanas menores de Corea del Norte es un sueño hecho realidad.

Hwang, que terminó en Corea del Sur tras ser forzado a alistarse en el ejército norcoreano durante la Guerra de Corea de 1950-53, pensaba que sus dos hermanas habían sido maltratadas por el régimen debido a que su padre, prisionero político, fue ejecutado.

Mientras comía con sus dos hermanas en un hotel de la montaña Kumgang, en la costa este de Corea del Norte, en el segundo día de reuniones familiares, Hwang dijo: "Ahora, mi sueño se ha hecho realidad. No tengo nada que lamentar incluso si muero mañana".

La comida se vio interrumpida durante unos minutos por un breve corte de energía eléctrica, señal de la escasez de energía en un país sancionado internacionalmente por sus ensayos nucleares y balísticos.

Hwang Kye-hwa, norcoreana de 77 años, dijo sentirse "sin habla" tras reunirse con el hermano que deseaba ver desde hace décadas.

Los emotivos reencuentros, una parte del reciente acuerdo intercoreano para mejorar sus relaciones bilaterales, dejaron al descubierto el dolor que las familias separadas sufrieron tras la Guerra de Corea.

El tiempo se termina para los hermanos Hwang, ya que deben separarse de nuevo el sábado, junto con las otras 300 personas de las dos Coreas que se reúnen en el complejo vacacional tras décadas de separación.

Kim Chun-soon, una mujer norcoreana, al despedirse de su padre surcoreano Kim Sum-kyong dijo: "Padre, por favor no se muera, para vernos otra vez cuando las dos Corea se reunifiquen".

Kim, que fue trasladado al complejo en ambulancia, regresó a casa el viernes, un día antes de lo programado, debido a problemas de salud.

No hay garantías de que los hermanos Hwang, la familia Kim y otros miembros de las familias separadas puedan volver a verse de nuevo.

La reunificación de las dos Coreas sigue siendo un sueño distante, ya que ambos países permanecen técnicamente en guerra debido a que el conflicto armado que las enfrentó terminó con un alto el fuego y no un tratado de paz.

Esta división provoca que los ciudadanos de ambos países no puedan verse, llamarse por teléfono ni enviarse cartas o correos electrónicos, aunque existen algunos canales ilegales de comunicación.

Corea del Sur ha pedido en repetidas ocasiones que estas reuniones familiares sean celebradas de forma periódica, alegando que el tiempo se acaba para las decenas de miles de ancianos que desean ver a sus familiares antes de fallecer.

Más de 129.200 surcoreanos solicitaron participar en las reuniones temporales con sus familiares de Corea del Norte desde 1988, según datos del Gobierno. De ellos, más 57.700 personas, un 44,7 por ciento de los solicitantes, han fallecido, según los datos.

Corea del Norte describió las separaciones como una tragedia, pero se niega a celebrar estas reuniones más frecuentemente.

También este viernes, los familiares de ambos bandos intercambiaron regalos durante la reuniones privadas en las habitaciones de sus hoteles.

Kim Dong-bin, de 80 años, afirmó haber dado dos maletas llenas de cosméticos, chocolate, medicinas, jabón y ropa a sus hermanas menores y un hermano de Corea del Norte.

A cambio, Kim dijo haber recibido tres botellas de bebidas alcohólicas, que sus hermanos norcoreanos afirmaron que habían sido preparadas por su joven líder Kim Jong-un, que subió al poder en 2011 tras la repentina muerte de su padre Kim Jong-il.

Otro hombre surcoreano, que pidió no ser identificado, afirmó haber tenido que pedir a su hermana que parase de alabar el socialismo durante su reunión privada.

Estos episodios muestran la honda división entre el Sur capitalista y el Norte comunista tras la Guerra de Corea.

Algunos surcoreanos también dieron dólares estadounidenses a sus familiares norcoreanos, aunque no está claro si estos podrán quedarse con el dinero.

El domingo, unas 360 personas de Corea del Sur cruzarán la frontera para participar en otra ronda de reuniones con sus familiares norcoreanos, durante tres días en el mismo complejo vacacional.

Corea del Sur ha calificado estas reuniones familiares como un primer paso hacia la mejoría de las relaciones intercoreanas.

En un gesto de buena voluntad hacia el Norte, Corea del Sur aprobó que dos grupos privados de Seúl enviasen al Norte ayuda valorada en 1,06 billones de wones (988.000 dólares), consistente en medicinas contra la tuberculosis y leche en polvo.

felipe@yna.co.kr

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