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(4ª ACTUALIZACIÓN)- Familias coreanas se reúnen tras seis décadas de separación

Últimas noticias 20/02/2014 22:58

Montaña Kumgang, Corea del Norte, 20 de febrero (Yonhap) -- Kang Neung-hwan, un surcoreano de 93 años, lloró al abrazar a su hijo proveniente de Corea del Norte, este jueves, cuando ambos se reunieron en un complejo vacacional de una montaña norcoreana con docenas de otras familias, en un emotivo evento que escenificó la dolorosa separación de personas tras la Guerra de Corea.

Kang no sabía que su mujer estaba embarazada cuando escapó a Corea del Sur durante los caóticos días de la guerra que tuvo lugar en la península coreana entre 1950 y 1953. La guerra terminó en un alto el fuego, no un tratado de paz, imposibilitando durante décadas que los ciudadanos de ambas Coreas puedan contactar entre sí.

Cuando Kang se encontró con su hijo de 64 años, en un hotel de la montaña Kumgang en la costa este de Corea del Norte, le dijo: "Nunca soñé en encontrarte de esta forma".

Kang, a quien dijeron que su mujer falleció en 1971, es uno de los 140 surcoreanos que cruzaron la frontera este jueves para participar en las reuniones temporales con 180 parientes norcoreanos.

Los emotivos reencuentros son el resultado de unas inusuales conversaciones de alto nivel entre ambas Coreas, que pueden mejorar unas relaciones bilaterales muy dañadas por la agresiva retórica belicista del Norte contra el Sur.

Estas reuniones, las primeras desde finales de 2010, se producen a pocos días de que Corea del Sur y Estados Unidos comiencen, la próxima semana, sus maniobras militares conjuntas anuales, que el Norte denuncia como un ensayo para la invasión.

Corea del Norte exigió que Seúl retrasase los ejercicios hasta después de la finalización de las reuniones familiares, pero después se retractó en una concesión que sugiere que Pyongyang se toma en serio la mejoría de relaciones con Seúl.

Corea del Sur considera estas reuniones un primer paso hacia la mejoría en la relaciones intercoreanas.

También este jueves, la norcoreana Son In-bok, de 60 años, se abrazó entre lágrimas con su padre surcoreano Son Ki-ho, de 91 años, dándole las gracias por visitarla. El padre dejó atrás a su hija, entonces con dos años de edad, durante la guerra.

Dos antiguos pescadores surcoreanos, secuestrados por Corea del Norte hace décadas, también se reunieron con sus familiares surcoreanos.

Park Yong-gon, surcoreano de 52 años, gritó "hermano" al abrazar a su hermano mayor Park Yang-su, de 58 años, quien terminó en Corea del Norte junto con 24 compañeros cuando su barco pesquero fue capturado frente a la costa oeste norcoreana en 1972.

Park, el hermano mayor, intentó asegurar a su hermano surcoreano que se encuentra bien en Corea del Norte, mostrando tres medallas norcoreanas con sus respectivos certificados.

Corea del Sur estima que unos 516 civiles secuestrados y unos 500 soldados tomados como prisioneros se encuentran aún con vida en Corea del Norte. Pyongyang niega retener a ningún prisionero de guerra, y afirma que los civiles desertaron voluntariamente.

Para algunos, las décadas de separación aparentemente borraron de su memoria los buenos recuerdos compartidos.

Kim Young-hwan, surcoreano de 89 años, no reconocía a su esposa norcoreana, a la cual no veía desde hace 64 años. La pareja de octogenarios no pudieron hablar entre ellos debido a sus respectivos problemas de audición.

Algunos surcoreanos improvisaron fotografías familiares usando cámaras Polaroid mientras cenaban juntos.

Millones de coreanos permanecen separados desde la Guerra de Corea, que terminó con un alto el fuego y no con un tratado de paz. Las reuniones familiares son un asunto humanitario urgente, dado que la mayoría de los familiares tienen entre setenta y ochenta y tantos años y desean ver a sus seres queridos antes de fallecer.

Na Bok-seop, surcoreano de 80 años, dijo a su hermano menor de Corea del Norte que había estado esperando 30 años por el reencuentro.

Yoo Jung-keun, jefa de la Cruz Roja Nacional de Corea del Sur, dijo en el hotel que "el tiempo se está acabando" y pidió medidas para solucionar el asunto de las reuniones familiares.

Ri Chung-bok, subdirector de la Cruz Roja Nacional de Corea del Norte, describió las separaciones como una tragedia.

Las reuniones del jueves al sábado, que tendrán una continuación del domingo al martes en otra ronda en la que participarán unas 450 personas de ambos bandos, fueron organizadas por las organizaciones de Cruz Roja de ambos países.

Más de 129.000 surcoreanos solicitaron participar en las reuniones temporales con sus familiares de Corea del Norte desde 1988, según datos del Gobierno. De ellos, más 57.700 personas, un 44,7 por ciento de los solicitantes, han fallecido, según los datos.

Corea del Sur ha instado reiteradamente a reuniones familiares frecuentes con Corea del Norte, pero el Norte se ha mostrado reacio a la idea.

felipe@yna.co.kr

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