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El regulador financiero reitera que los datos robados no fueron distribuidos

Últimas noticias 23/01/2014 17:54

Seúl, 23 de enero (Yonhap) -- En un esfuerzo para disminuir la preocupación pública sobre la gran filtración de datos personales, el regulador financiero de Corea del Sur reiteró este jueves que la información robada de varias firmas de tarjetas de crédito no fue distribuida.

El fin de semana, la Comisión de Servicios Financieros (FSC, según sus siglas en inglés) anunció que se habían filtrado los datos bancarios, incluidos números de cuentas, direcciones y calificaciones crediticias, de unos 20 millones de clientes bancarios de KB Kookmin, Nonghyup y Lotte. Según el regulador, también hubo una filtración en Kookmin Bank, que compartía sus datos con su filial de tarjetas de crédito.

Shin Je-yoon, presidente de la FSC, afirmó en un encuentro con legisladores que se había confirmado que "los datos filtrados no fueron distribuidos, y que hay pocas posibilidades de que los poseedores de tarjetas de crédito sean estafados mediante los datos robados".

El regulador también repitió que los ejecutivos de las firmas implicadas se enfrentarán a castigos severos por robo de datos, y que las firmas negligentes podrían ver sus negocios suspendidos por un período de hasta seis meses.

A pesar de las declaraciones del regulador, sigue habiendo un gran temor a que los datos hayan caído en manos de estafadores financieros. Las firmas de tarjetas de crédito se comprometieron a compensar íntegramente a sus clientes por cualquier pérdida financiera derivada del robo de datos.

Desde el anuncio de la filtración, revelada el domingo, muchos clientes furiosos han acudido a las oficinas de las firmas afectadas, y sus centros de atención telefónica y páginas web han recibido multitud de quejas. Se cree que unos 3 millones de personas han cancelado o renovado sus tarjetas de crédito desde el domingo.

El regulador también anunció que el mes próximo se presentarán nuevas medidas para proteger los datos personales de los clientes de las firmas financieras, y que todas ellas deberán revisar a fondo sus sistemas de seguridad de datos la próxima semana.

Este robo de datos, el mayor de la historia de Corea del Sur, salió a la luz este mes cuando un empleado de una agencia de calificaciones crediticias personales, el Buró de Crédito de Corea (KCB), y otros dos individuos fueron acusados de obtener de forma ilegal información confidencial de las tres firmas de tarjetas de crédito cuando trabajaban para las instituciones financieras como consultores temporales. El empleado del KCB robó los datos entre 2012 y 2013, copiándolos en sus dispositivos móviles, según los fiscales.

felipe@yna.co.kr

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