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Park conmemora el 1er. aniversario de la victoria electoral en un ambiente tranquilo

Últimas noticias 18/12/2013 16:48

Seúl, 18 de diciembre (Yonhap) -- La presidenta, Park Geun-hye, celebra esta semana el primer aniversario de su victoria en las elecciones presidenciales, en medio de las preocupaciones sobre la posible inestabilidad en Corea del Norte, un enfrentamiento con los trabajadores ferroviarios en huelga y las persistentes denuncias sobre la intervención estatal en las elecciones del año pasado.

El jueves hará un año de la victoria de Park frente a su rival de la oposición, Moon Jae-in, que la convirtió en la primera mujer presidente de Corea del Sur.

Sus asesores dijeron que Park planea organizar, ese día, un almuerzo para unos 600 miembros de su partido, el gobernante Partido Saenuri, y cenar con los líderes principales del partido. Sin embargo, se podría decir que son eventos para celebrar el fin de año, y no para conmemorar la victoria electoral, dijeron los funcionarios.

En general, hay pocos signos de un ambiente de celebración en Cheong Wa Dae.

Los funcionarios dijeron que es porque a Park no le gusta proyectar una imagen arrogante con celebraciones exageradas. Ésa es la actitud que ha tomado todo el tiempo desde que condujo a su partido a una serie de victorias electorales, que le valieron el apodo de la "Reina de las elecciones".

"Está todo muy tranquilo. Aunque es porque tenemos mucho trabajo que hacer, también es porque no podemos estar de celebración cuando la presidenta no lo está", dijo un funcionario presidencial. "Otra razón de tal ambiente tranquilo es la grave situación en Corea del Norte y la prolongada huelga ferroviaria", agregó.

Las tensiones y amenazas de Corea del Norte han perseguido a Park en su primer año en el liderazgo. Dos semanas antes de que ella prestara juramento, el 25 de febrero, el país comunista llevó a cabo su tercera prueba nuclear. A partir de principios de marzo, Pyongyang hizo amenazas de guerra, casi diarias, contra Corea del Sur y Estados Unidos.

Luego, el Norte cerró el Complejo Industrial de Kaesong a principios de abril. El parque industrial volvió a abrir cinco meses más tarde, caldeando brevemente las relaciones intercoreanas. Sin embargo, sus lazos se desplomaron de nuevo, después de que Pyongyang pospusiera unilateralmente las reuniones previstas de las familias separadas.

La semana pasada, el líder norcoreano, Kim Jong-un, sorprendió de nuevo al mundo con la ejecución sorpresa de su tío, Jang Song-thaek, por traición. Jang había sido considerado, durante mucho tiempo, el nº 2 de Pyongyang, ya que se creía que había velado por Kim después de que éste asumiera el cargo de líder tras la muerte de su padre y exlíder, Kim Jong-il, hace dos años.

La ejecución de Jang provocó temores de inestabilidad en el liderazgo de Corea del Norte, aunque algunos analistas han dicho que la ejecución demuestra que Kim ha consolidado el poder y está firmemente a cargo. También han aumentado las preocupaciones sobre en qué dirección llevará el líder impredecible a la nación, provista de armas nucleares.

Park ha calificado de "grave" la situación del Norte, advirtiendo que el país comunista podría intentar hacer "provocaciones imprudentes", con el fin de desviar de la ejecución la atención del país. También Park ordenó al Gobierno que haga los preparativos para todas las contingencias posibles y al Ejército que refuerce su vigilancia.

Asimismo, Park se preocupa por la prolongada huelga de los trabajadores ferroviarios.

Miles de trabajadores sindicalizados de la Corporación Ferroviaria de Corea del Sur (KORAIL, según sus siglas en inglés), gestionada por el Estado, abandonaron sus puestos de trabajo, la semana pasada, en protesta por la decisión gubernamental de crear una filial para operar los servicios de algunos trenes de alta velocidad. El sindicato sospecha que la medida podría, en última instancia, conducir a la privatización de la corporación.

Park ha expresado su frustración a principios de esta semana, diciendo que la huelga se produjo pese a las promesas reiteradas del Gobierno de que no tiene intención de privatizar la filial. Reiteró que el establecimiento de la subsidiaria no tiene nada que ver con la privatización.

Por encima de todos estos problemas, está la supuesta intervención del Estado en las elecciones presidenciales del año pasado.

El escándalo, que estalló por primera vez antes de las elecciones, todavía acosa a Park, ya que algunos legisladores de la oposición denunciaron la votación del año pasado como una elección ilegítima, e incluso exigieron que ella renuncie voluntariamente y que la nación celebre unas elecciones parciales para seleccionar a un nuevo líder.

El escándalo se centra en las acusaciones de que las agencias estatales, incluido el Servicio de Inteligencia Nacional (NIS), trataron de influir en la reñida carrera presidencial a través de subir en línea mensajes a favor de Park. Ella ha negado rotundamente cualquier vínculo con la presunta intervención.

Los funcionarios presidenciales reconocen que el progreso ha sido lento en los principales objetivos políticos de la Administración Park, como la "democratización económica", la ampliación de los programas de bienestar social y otras reformas que prometió durante la campaña electoral; pero dijeron que creen que estas políticas producirán resultados al final.

"Su estilo es trabajar de manera constante, su determinación para realizar la 'felicidad del pueblo' es firme y su compromiso con las promesas electorales no ha cambiado", dijo un funcionario. "Después de todo, creo que podemos producir resultados antes de su último año en el cargo, y ella será recordada como una presidenta exitosa", agregó.

mininoti@yna.co.kr

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